Agüimes (Gran Canaria) (EFE).- El Consorcio de Emergencias de Gran Canaria incorpora nuevos vehículos y materiales, entre los que destaca el robot autónomo contraincendios, boyas de salvamento con radiocontrol, además de cámaras térmicas individuales y vehículos con mayor maniobrabilidad en cascos urbanos.
El nuevo material adquirido en 2026 ha contado con una inversión de 3,7 millones de euros, a los que se suman otros 500.000 euros destinados a la formación del personal para superar los cuatro millones de euros anuales en mejorar la efectividad y seguridad de los operativos.
En el primer semestre del año, el Consorcio de Emergencias ha actuado ya en 402 conatos de incendio, 185 rescates y con más de 450 asistencias técnicas.
En la actualidad, está inmerso en un proceso selectivo de personal con el que se prevé que los 198 trabajadores actuales alcancen la cifra de 218 efectivos, el 92 % de la cobertura de la plantilla.
Dentro de esta inversión se incluyen vehículos de primera salida, camiones autobomba, drones acuáticos y subacuáticos, robots de extinción, equipos de rescate en accidentes de tráfico, equipos de rescate acuático, autoescalas, equipos para trabajos en altura, ventiladores, cámaras térmicas, equipos de protección individual y vehículos para prácticas de rescate.
Entre las incorporaciones más novedosas, como ha detallado a los medios la técnica de gestión del riesgo, Zulema Villar, destacan las nuevas cámaras térmicas, capaces de ver a través del humo, localizar víctimas, grabar vídeo, leer la temperatura en tiempo real, operar hasta 650 grados y detectar focos calientes.
A estas cámaras se suman las cámaras personales que tienen un papel crucial en la seguridad del efectivo ya que facilitan la orientación dentro del incendio, detectan peligros y ayudan a localizar vías de escape en situaciones de riesgo, ha apuntado.
Sin embargo, Villar ha puesto el acento en las nuevas boyas radiocontroladas, que estrena el Consorcio y que, ha dicho, tendrán una «gran utilidad para salvar vidas» en el mar.
Estas boyas, que pueden lanzarse desde 12 metros de altura y pueden trasladar hasta a cuatro personas simultáneamente, además de ofrecer envío de ayuda sin exponer al rescatador, con un alcance de un kilómetro ampliable mediante mandos.
Por su parte, el robot MRX supone un salto adelante principalmente en incendios industriales, subterráneos y espacios confinados, ya que es capaz de iniciar la extinción antes de entrar los bomberos, enviar imágenes, trabajar a gran distancia del incendio y actuar en «los primeros minutos cruciales» sin arriesgar la vida de un bombero, ha destacado el sargento José Luis Rodríguez.
Además, el también jefe de parque ha remarcado algo «muy importante», porque en este caso la tecnología «no sustituye al bombero, sino que lo protege».
«Ante un problema importante, que serían los incendios con un riesgo extremo, tenemos la solución en un equipo que permite intervenir sin arriesgar la vida del bombero», ha detallado.
Además de este equipamiento que se incorpora al Consorcio por primera vez, la inversión realizada en 2026 ha permitido reforzar los parques y dispositivos de emergencia con nuevos kits de extinción forestal que convierten un vehículo ligero en vehículo de intervención, cuatro nuevos remolques logísticos, equipos de excarcelación y herramientas de protección para intervenciones en accidentes de tráfico, así como herramientas eléctricas, materiales de arrastre, botiquines nuevos para todos los vehículos, sistemas de oxigenoterapia, entre otros.

Los nuevos camiones autobombas, diseñados para los parques de Gáldar y Arucas, vienen a mejorar los ya disponibles con un diseño con capacidad para seis bomberos, 3.000 litros de agua, posibilidad de abastecimiento desde otro vehículo nodriza y un tamaño que le aporta maniobrabilidad en cascos urbanos con calles estrechas.
Con un diseño más compacto y con 50 centímetros menos de longitud, estos vehículos resuelven problemas identificados en un estudio previo de las características de cada zona para aportar una mejor operatividad en radios de giro más reducidos y pendientes pronunciadas.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha destacado que el Consorcio de Emergencias da «un paso adelante en la dotación de medios para hacer posible que sus tareas sean más efectivas», en lo que ha definido como «un compromiso permanente de mejorar la respuesta ante las emergencias, incrementar la seguridad de los equipos de intervención y ofrecer un servicio público cada vez más eficaz a la ciudadanía».
Durante el año 2025, ha detallado «se destinó más de un millón de euros a material para reforzar los servicios operativos y durante el año 2026 son casi cuatro millones».
La misma idea ha recalcado Zulema Villar, que ha señalado que «es una gran inversión que va a salvar muchísimas vidas», en lo que ha valorado como «un magnífico ejemplo de cómo la tecnología puede proteger tanto a la víctima como al propio interviniente». EFE










