Un factor genético podría explicar que la diabetes tipo I despunte en niños desde los dos años en Canarias

Las Palmas De Gran Canaria (EFE).- Un factor genético desconocido podría explicar que en Canarias la diabetes tipo I despunte en niños desde los dos años y que su incidencia sea la más alta de España, al registrarse en las Islas 30 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 11 que se contabilizan en Asturias.

Así lo ha dicho este Día Mundial de la Diabetes la responsable de la unidad de Endocrinología Pediátrica del complejo hospitalario Materno-Insular de Gran Canaria, Sofía Quinteiro, quien ha explicado que en Canarias la incidencia de esta patología genética de predisposición autoinmune se podría explicar por «un factor protector un poco disminuido», como apunta un estudio que se presentará en breve y en el que ha colaborado la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Quinteiro también ha recordado que, por causas muy diferentes, relacionadas con la mala alimentación, la obesidad que afecta al 44 % de su población -y que ha crecido entre un 5 y un 10 % por la pandemia de la covid-19- y el sedentarismo, Canarias también lidera la incidencia nacional de diabetes tipo II, «que antes empezaba en población adulta, a partir de los 40 años, y ahora la vemos en niños cada vez más pequeños, en torno a los 12 años».

Antes de participar en las jornadas sobre esta enfermedad «Educar para proteger el futuro», la doctora ha resaltado que «tener diabetes tipo II se relaciona con la esperanza de vida, la enfermedad cardiovascular futura y con una muerte más prematura, ya que causa accidentes cerebrovasculares tempranos y más riesgo de cáncer», de ahí que su prevención sea clave.

En niños y jóvenes, la diabetes tipo II puede ocasionar problemas de colesterol y tensión arterial alta y problemas de colesterol.

Quinteiro ha asegurado que las nuevas tecnologías y la telemedicina han permitido, también durante la pandemia, llevar un mayor control y manejo de la enfermedad en niños y jóvenes.

«Creo que estamos en un muy buen momento de la atención del paciente pediátrico porque con las monitorizaciones continuas y la aparición de los censores se les ha facilitado mucho la vida», ha referido.

Algo que, según ha apuntado la directora del Servicio Canario de la Salud, Elizabeth Hernández, no ha ocurrido en igual medida con los adultos, ya que muchos han dejado de hacerse analíticas, revisiones de retina o electrocardiogramas durante los dos últimos años, de ahí que el Gobierno canario promueva desde los centros de salud,el programa «Reconecta» para que estos diabéticos adultos «puedan ser captados activamente para intentar valorar cuál es su situación».

Hernández ha informado de que en Canarias hay 198.000 personas con diabetes tipo I o tipo II, una «cifras elevadas» que la Dirección General de Salud Pública trata de paliar con iniciativas preventivas dirigidas a la Educación Primaria, con el diagnóstico precoz desde la Atención Primaria, y con la continuidad de los cuidados desde la Enfermería.

Además, ha dicho, el SCS comparte con las asociaciones de pacientes la necesidad de potenciar la enfermera escolar y la práctica avanzada en cuidados en diabetes.

«Hay un lago recorrido, pero también hay bases sentadas, como es la estrategia de diabetes, presentada hace un año, que también incluye las rutas asistenciales, un trabajo que pronto verá la luz y permitirá coordinar mejor la Atención Primaria y la especializada», ha referido.

Hernández ha destacado que Canarias ha sido la comunidad autónoma «pionera a la hora de establecer un sistema de monitorización contínua de diabetes, en su momento para menores de cinco años, a los que se han sumado luego los sistemas de monitorización diferida, como son los tipos flash, e irá ampliando poco a poco la cobertura escalonada de la población de diabéticos tipo II».

La directora del SCS ha asegurado que antes de la pandemia, Canarias «tenía unas cifras sobre complicaciones de la diabetes que eran optimistas en cuanto a riesgo cardiovascular y a prevención», si bien ha admitido que dos años después la situación de estos pacientes se ha visto afectada. EFE