Santander (EFE).- Impulsar los proyectos de la más alta tecnología como la protonterapia, pero también la atención diaria a los pacientes crónicos son los grandes retos del hospital Valdecilla según su gerente, María Dolores Acón, quien no sabe si la unidad de protones de Cantabria será la primera de España, pero sí más competitiva.
«No sé si será la primera del país, pero sí que tendrá una serie de estructuras que la mejorarán y la harán más competitiva respecto al resto», ha dicho Acón (Zaragoza, 1959) en una entrevista con EFE, en la que también ha apostado por acuerdos para potenciar los hospitales comarcales y ha reconocido que las soluciones para aligerar la listas de espera «no son de un día para otro», sino «a largo plazo».
Sobre la protonterapia, ha destacado que se está trabajando «a buen ritmo» para crear la infraestructura que albergará el equipamiento tecnológico, un búnker con unas características que permitirán «un mayor número de tratamientos y tratamientos de mayor impacto quizá que el resto», las diez que financiará en hospitales públicos la Fundación Amancio Ortega.
Contará además con una estructura de instituto de investigación y de formación continuada de profesionales, que se abrirá a «mercados nacionales e internacionales».
7.000 trabajadores
Acón, con experiencia como gerente del Hospital de Laredo, del Universitario Son Espases (Baleares), del Consorcio Sanitario Público de Aljarafe (Sevilla) y del área sanitaria de Motril (Granada), está al frente desde hace casi cuatro meses de Valdecilla, que concentra a cerca de 7.000 trabajadores de los 10.000 que hay en toda la sanidad de Cantabria, lo que lo convierte además en la mayor empresa de la comunidad.
Uno de los grandes problemas a los que se está enfrentando, como cualquier gestor sanitario, es a una demanda que se sitúa «por encima de la capacidad máxima» de los servicios de salud. En Valdecilla, ha explicado, se está trabajando en dos líneas: mejorando el rendimiento de la actividad ordinaria y con programas extraordinarios, para sacar adelante «ese volumen excesivo que se ha ido acumulando», del que gran parte corresponde a patologías crónicas.

«El hecho de que cada vez crezca más la población que puede acceder a unos determinados tratamientos hace que aumenten las listas de espera», señala la gerente, tras recordar que ahora llegan a los quirófanos pacientes que antes «no tenían la capacidad de aguantar esas intervenciones quirúrgicas».
Otro factor que ha agravado el problema ha sido «lógicamente la pandemia». «Y no es un tema manido, es verdad», ha apostillado.
Según Acón, a esos factores se suma el déficit de profesionales en Atención Primaria y en algunas especialidades en hospitales comarcales como el de Laredo, lo que ha motivado que «a día de hoy tengan unas listas de espera insoportables».
Acuerdos con los comarcales
Más que movilizar médicos como se hizo con los anestesistas, ha apuntado, Valdecilla trabaja en acuerdos para que los facultativos de Laredo «sientan que pueden acceder a las mismas lineas de trabajo y de desarrollo profesional a las que puede acceder un profesional de Valdecilla».
«Los hospitales comarcales son necesarios, el 80 % de las patologías se atienden quizá mucho mejor en un hospital comarcal que un hospital terciario. No solamente no deben desaparecer, sino que deben potenciarse», ha defendido Acón, quien considera que hay que ayudar a estos centros y que sus sanitarios no sientan que por trabajar en ellos «condenan su desarrollo profesional, sino todo lo contrario».
También apuesta por «mejorar los circuitos» y trabajar con Atención Primaria para «empoderarla» porque «hay muchas patologías que no deberían llegar nunca al hospital».
Las listas de espera, que vienen aumentando en los últimos años en Cantabria, no se van a solucionar «de hoy para mañana», ha reconocido Acón, antes de recalcar, eso sí, que «ningún paciente que padezca una enfermedad que suponga un riesgo vital está sin intervenir».
«Tenemos que utilizar las tecnologías a nuestro alcance para hacer diagnósticos precoces con mayor celeridad, que no lleguen al hospital y se pierdan en el laberinto de la especialidad y la subespecialidad, que tampoco aportan mucho a los pacientes», ha agregado.
Urgencias, «bastante mejor» que otros años
Valdecilla ha pasado el pico de las enfermedades respiratorias sin «grandes problemas» gracias a que los circuitos «han funcionado muy bien» e, incluso, según trasladan desde el servicio a la gerente, se ha llevado «bastante mejor que otros años», a pesar del cóctel de gripe, covid y virus respiratorio sincitial que ha afectado al país en las últimas semanas.
Acón ha asegurado que empezaron a trabajar en el plan de invierno ya en octubre. «Lo importante es ponerse las pilas a tiempo, no reaccionar cuando lo tenemos aquí», ha afirmado.
Sin embargo, aún hay pacientes que acuden a las Urgencias del hospital con patologías que podrían haberse resuelto en las Urgencias de los centros de salud, señala, y lo achaca a que Valdecilla está en el centro de la ciudad, es accesible y también a la confianza de los pacientes en el hospital.
«Es algo con lo que tenemos que contar y también tenemos que agradecer la confianza que tienen todas las personas en que aquí es donde mejor se les va atender», ha subrayado.

Aspirar a todo
Esa confianza de los pacientes no es el único reconocimiento a Valdecilla, que, además de mejorar sus cifras en los premios ‘Best in Class’ año a año y acumular galardones y becas de investigación entre sus profesionales, ha escalado dos puestos en la última edición del Monitor de Reputación Sanitaria, hasta la duodécima posición.
Acón confía en que «vaya a más» Valdecilla, que «representa a Cantabria» y «es marca Cantabria», y aboga por seguir a la vanguardia en terapias avanzadas, en investigación y en la atención al paciente.
En definitiva, ha recalcado, hay que aspirar a «ser los mejores en todo, en lo más grande y en lo que no parece tan grande», sobre todo «en humanidad, accesibilidad, reconocimiento a los profesionales y sostenibilidad».
Por Lola Camús y Pablo G. Hermida