Unas vacas pastan con sus terneros en un prado en Ribera de Arriba, próximo a la ciudad de Oviedo. EFE/ J.L.Cereijido.

Cantabria confirma 85 casos y 19 animales fallecidos por la enfermedad hemorrágica

Santander (EFE).- La Consejería de Ganadería de Cantabria ha confirmado, a fecha del 23 de agosto, un total de 85 animales afectados por la enfermedad hemorrágica epizoótica, de los que 19 han fallecido.

Los animales fallecidos son reses y se trata de fallecimientos registrados en agosto, señalan fuentes de la Consejería a EFE.

El pasado lunes fue cuando la Consejería informó de los primeros ocho casos, tras la confirmación por parte del Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, en Madrid.

El titular de Ganadería, Pablo Palencia, ha recomendado persistir en las medidas de bioseguridad, la vacunación, así como aplicar las medidas de desinfección y desinsectación en los vehículos de transporte.

Las áreas afectadas incluyen las comarcas de San Vicente de Toranzo, con los ayuntamientos de San Pedro del Romeral, Vega de Pas, Santiurde de Toranzo, Luena y Corvera de Toranzo; Torrelavega, con el ayuntamiento de Suances; y Villacarriedo, con Selaya, Saro y Villacarriedo.

El consejero, Pablo Palencia, ha recordado que estos casos positivos se corresponden con las notificaciones realizadas por los ganaderos, y ha señalado que se trata de una enfermedad de declaración obligatoria.

La enfermedad hemorrágica epizoótica dejó un saldo de 2.292 animales muertos en Cantabria en 2023, desde que se detectó el primer caso el 5 de septiembre hasta el 31 de diciembre, una patología registrada en 12 de las 13 comarcas veterinarias con una rápida expansión que conllevó importantes pérdidas económicas.

Analizar la situación y tomar medidas

El Gobierno de Cantabria analizará la evolución en «las próximas semanas o meses» de la enfermedad hemorrágica epizoótica para, después, reunirse con los ganaderos y decidir de qué forma presta ayuda al sector.

«Vamos a ver cómo evoluciona la enfermedad en las próximas semanas o meses para ver la mejor manera de ayudar al sector a combatir este problema, si es a través de la ayuda de la vacuna, si es con otro decreto», ha señalado el consejero cántabro de Ganadería, Pablo Palencia, a preguntas de los periodistas, tras reunirse con productores del limón de Novales (Alfoz de Lloredo).

Palencia ha subrayado que la presidenta del Gobierno, María José Sáenz de Buruaga, firmó un pacto con el sector, que se «está cumpliendo», en el que se comprometían a «atender las necesidades que puedan surgir de la enfermedad hemorrágica y, desde luego, eso ya está pactado y escrito. No hace falta que nadie reivindique una ayuda que está contemplada», ha incidido.

El Gobierno cántabro, ha explicado Palencia, comparte «la preocupación» de los ganaderos y, aunque confía en que la incidencia de la enfermedad sea menor a la del año pasado, reconoce que no sabe cómo va a evolucionar el virus.

Críticas al Ministerio

Palencia ha criticado que la vacuna «llega tarde, mal y costosa para los ganaderos», pero ha insistido en que «es una decisión que ha tomado el Ministerio», y ha echado en falta «una estrategia de país» para «una epidemia de país».

«Estamos pagando las consecuencias de una ausencia de prevención que ha habido por parte del Ministerio, que ha abandonado a las comunidades autónomas a su suerte», ha reprochado.

Y ha lamentado que hace tres años que comenzaron los casos de esta enfermedad en España, pero se acaban de recibir las primeras vacunas y «hay cola por parte de los ganaderos: No sé lo que ha hecho el Ministerio».

El sector pide ayuda con la vacuna

Las organizaciones agrarias UGAM-COAG y Asaja han urgido a la Consejería de Ganadería a financiar la vacuna de la enfermedad hemorrágica epizoótica, cuyo coste ronda los 10 euros por dosis y es asumido de manera íntegra por los ganaderos, y también han reclamado ayudas para compensar los daños causados, ya implementadas en 2023.

UGAM-COAG considera que hay «muchos más casos» que los 85 notificados por la Consejería, ya que «faltan los correspondientes al fin de semana y los focos que no se han declarado todavía por parte de los ganaderos».

El secretario general de UGAM-COAG, Luis Pérez Portilla, señala a EFE que la situación es «bastante preocupante» porque la enfermedad «lleva un mes de adelanto respecto al año pasado» y porque, al haber calor y humedad, se está dando «un tiempo ideal» para la propagación del mosquito.

Ha manifestado su «incertidumbre» por la expansión del virus por las comarcas de San Vicente de Toranzo, Torrelavega y Villacarriedo y, en su opinión, es «fácil que en un par de semanas se haya propagado por el Arco de la Bahía y la zona costera» de la comunidad autónoma.

En la comarca pasiega, ha asegurado, se está «vacunando muchísimo», pero «hay una lista de espera grande» para recibir las dosis, que necesita varias semanas para lograr que los animales adquieran la inmunidad.

Ha pedido partidas además económicas para la desinfectación de animales y vehículos de transporte, así como para tratamientos paliativos, y también para las muertes, que «no pueden recaer sobre las economías de las ganaderías».

Más información, vacunas y «cierta» inmunidad

El secretario de Asaja, Raúl Guillarón, ha señalado los daños que la enfermedad está ocasionando en zonas en las que en 2023 «prácticamente no tuvo presencia», como la comarca pasiega o la de Campoo, donde llegó «muy al final y muy esporádica».

«Hay animales que presentan mortalidad, el mismo índice de mortalidad más o menos que se presentó el año pasado en el resto de las comarcas de Cantabria», ha apuntado.

Por ello, pide que se haga extensivo el pago de las indemnizaciones por los animales muertos y por los tratamientos a la campaña de 2024.

Guillarón confía en que los daños sean menores y, por tanto, que la campaña de ayudas conlleve un gasto «mucho menor» al del 2023, porque este año cuentan con más información, con la vacuna y con «cierta» inmunidad de rebaño.

«Lo que nos trasladan los ganaderos es que los animales que ya lo pasaron el año pasado y que este año están presentando sintomatología, es decir, que están pasando la enfermedad, lo están pasando de una forma más leve», ha incidido.

Ritmo de vacunación «importante»

A su juicio, vacunar en explotaciones en las que hay animales infectados es una decisión «complicada» porque si ya hay vacas infectadas, es muy probable que «no tenga ningún efecto». «Tiene que administrarse en animales donde todavía no haya entrado la enfermedad», ha agregado.

Según el secretario de Asaja, esta semana ya se está alcanzando «un ritmo de vacunación importante».

«Primero es que había poca disponibilidad de vacunas, yo creo que ahora ya la disponibilidad es mayor y la gente está empezando a vacunar de una forma más generalizada», ha apostillado.