Procesión de la virgen Bien Aparecida. EFE/Pedro Puente Hoyos

Cantabria celebra La Bien Aparecida y sus 120 años de patrona

Marrón (EFE).- Como cada 15 de septiembre y pese a la lluvia desde el mediodía, miles de cántabros no han querido dejar sola a su patrona desde hace 120 años y han subido hasta el monte de Marrón, en Ampuero, para venerar la imagen, de apenas 21 centímetros, de la Virgen de la Bien Aparecida.

Desde la madrugada, peregrinos procedentes de la zona oriental y otras comarcas de la región han acudido caminando kilómetros.

Y lo han hecho para pasar una jornada festiva en la campa del santuario, donde almuerzan y se divierten con la música y los bailes populares.

Algunos llegan corriendo e, incluso, en bicicleta, pero los más fieles atraviesan descalzos el último tramo por las quince estaciones del Vía Crucis como muestra de fe, promesa o agradecimiento a la Virgen.

La festividad reúne a cántabros de todas las edades y condiciones, al entremezclar la dimensión social y cultural con el aspecto religioso y tradicional.

Ceremonias desde el alba


Desde primera hora de la mañana ha habido misas en honor a la patrona.

En la jornada de la fiesta, los trinitarios, que custodian el santuario, han confesado y atendido espiritualmente a los fieles en el interior del templo.

La Virgen de la Bien Parecida es, asimismo, patrona de la diócesis de Santander.

Y por eso la misa mayor la ha presidido el obispo, Arturo Ros.

En su homilía, Ros ha hablado de la «alegría y la esperanza» que otorga la «buena madre».

Si bien la primera parte de la mañana ha sido soleada, las gotas de agua han aparecido justo antes de comenzar la principal eucaristía.

Y por eso, finalmente, la misa se ha desarrollado en el interior del templo y no en la campa como tradicionalmente está previsto.

Además, la lluvia ha impedido que se procesionara la Virgen por el exterior del santuario, donde también se han instalado puestos con productos gastronómicos regionales.

Autoridades

La comitiva institucional ha estado encabezada por la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, el delegado del Gobierno en la región, Pedro Casares, consejeros, diputados, alcaldes y personalidades del ámbito político, cultural y social.

Los primeros actos en honor a la Bien Aparecida comenzaron la tarde de ayer.

Y lo hicieron con la tradicional ofrenda floral realizada por vecinos de Laredo y de la comarca del Asón.

La víspera ha culminado con la Procesión de las Antorchas.

Se trata de una costumbre piadosa que finaliza con un rezo en la ermita de San Marcos, a unos 200 metros del santuario, y que en los últimos años atrae a más fieles y curiosos.

Patrona desde principios del siglo XX


El Papa Pío X declaró en 1905 a la Virgen de la Bien Aparecida patrona de la diócesis de Santander y, posteriormente, de toda Cantabria.

La imagen que se venera fue encontrada el siglo XVII por unos pastores, según la tradición, dentro de una pequeña caja de madera.

Fue un hallazgo considerado milagroso que tuvo una gran repercusión en toda la región.

Desde entonces se llevan a cabo peregrinaciones a la montaña de Somahoz, naciendo así el santuario mariano que se ha constituido en uno de los focos de devoción del norte de España.