Toledo (EFE).- La Audiencia Provincial de Cuenca ha condenado a un total de 36 años de cárcel al hombre juzgado por el asesinato de su exmujer en Nohales (Cuenca) en abril de 2022, además de otros tres delitos, y establece indemnizaciones por un total de 715.870 euros para los perjudicados.
Según la sentencia fechada este lunes, el magistrado ha impuesto al condenado una pena de prisión de 27 años por el delito de asesinato en concurso con allanamiento de morada; otros 8 años por el de asesinato en grado de tentativa sobre la pareja de su exmujer; y un año más por quebrantamiento de condena, al haber vulnerado la orden de alejamiento.
Prohibición de comunicarse con sus hijos
Por el delito de asesinato establece además 5 años de libertad vigilada; la prohibición de residir en Cuenca y de aproximarse o comunicarse con los hijos que tenía con su exmujer o con los hermanos de la víctima durante un período de 37 años; y la privación de la patria potestad de su hijo todavía menor.
En el caso de la tentativa de asesinato, le prohíbe comunicarse con la pareja de la víctima o acercarse a ella, así como vivir en Cuenca, durante un total de 18 años, y contempla también 5 años de libertad vigilada.
En materia de responsabilidad civil, ha establecido una indemnización de 240.000 euros para cada uno de los hijos; 75.000 euros para la madre de su ex; 80.000 euros para la hermana de la víctima que se hizo cargo de los dos menores; 25.435 euros para cada uno de los otros dos hermanos de la víctima; y 30.000 euros para la entonces pareja de su ex; así como las costas del proceso.
Ni una sola razón que enjugue la responsabilidad del acusado
El magistrado ha señalado en la sentencia, sobre el delito de asesinato, que no se aprecia ni una sola razón «que enjugue aunque sea mínimamente la responsabilidad del acusado» y ha agregado que este se encontraba «en plenas facultades mentales no solo en el momento de cometer los hechos, también en los días y semanas anteriores».
Ha indicado que «el deterioro social y personal que arrastraba desde hacía años no explica ni justifica de ninguna forma el hecho» y ha apuntado que «más allá de unos tardíos y poco creíbles lamentos en el acto del juicio oral, ni reconoció los hechos, ni ayudó a su esclarecimiento, ni ha hecho nada hasta la fecha por reparar, aun mínimamente, el daño causado».
La sentencia, que no es firme y contra la que cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, establece un límite máximo de cumplimiento efectivo de la condena de 30 años de prisión, de los que se descontará el tiempo que lleva en prisión.
Los hechos sucedieron la noche del 3 de abril de 2022 cuando el condenado, armado con un cuchillo, entró en la vivienda donde se encontraban las víctimas, en la pedanía conquense de Nohales, y asesinó a su exmujer, además de causar lesiones a su pareja.
El juicio se celebró el pasado 12 de enero en la Audiencia Provincial de Cuenca con jurado popular, que el día 15 declaró al acusado culpable por unanimidad de todos los delitos que se le imputaban.