Toledo (EFE).- La directora de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, Beatriz Larraz, ha lamentado el bajo nivel de ejecución del Plan de Medidas del Plan Hidrológico del Tajo, de las que entre 2009 y 2021 solo se ha ejecutado el 16,7 por ciento de la inversión, y ha urgido a las administraciones públicas a acometerlas.
En un foro celebrado este miércoles en Toledo para hacer balance del cuarto año de actividad de la Cátedra y presentar sus líneas de actuación de cara a 2026, Larraz ha explicado que durante los dos primeros ciclos, un total de 12 años, solo se han ejecutado 1.621,7 millones de euros de los 9.678,2 previstos, y las medidas finalizadas no han llegado al 50 %.
Larraz ha denunciado un «retraso clarísimo» en la aplicación de las medidas y un «incumplimiento» de los dos primeros ciclos mientras que el actual, el tercero que abarca de 2022 a 2027, ha ejecutado apenas un 10,5 % de la inversión.
Ha alertado de que si no se ejecuta, el plan hidrológico será «papel mojado» y ha recriminado la «lentitud» en la aplicación de las medidas.
También ha recordado que es una responsabilidad de todas las administraciones, tanto local, como autonómica o estatal a las que ha reclamado voluntad política para acelerarlas.
Trasvase Tajo
Sobre el trasvase Tajo-Segura, Larraz ha sentenciado que la aprobación de las nuevas reglas de explotación no puede estar a expensas de la decisión del Tribunal Supremo sobre los recursos pendientes presentados desde Alicante y desde el Sindicato central de regantes del acueducto Tajo-Segura.
Ha incidido en que el poder ejecutivo es independiente del judicial y que tiene «capacidad para cumplir con los deberes que ellos se pusieron», ya que el plan redactado por la Confederación Hidrográfica del Tajo «indicaba que en 12 meses había que rebajar las cantidades a trasvasar en esas reglas de explotación».
En este sentido, ha apuntado que la propuesta elaborada por Antonio de Lucas en la Cátedra, y que se ha remitido al Ministerio a través del Gobierno regional y de los municipios ribereños, establece un mecanismo muy sencillo para modificar las reglas, con su aprobación en el Consejo de Ministros y sin necesidad de una mayoría parlamentaria.
Asimismo, ha destacado que los embalses de cabecera deben servir para almacenar agua en períodos húmedos que luego pueda utilizarse para afrontar las sequías, para lo que el trasvase máximo debería ser de 10 hectómetros cúbicos mensuales.
Contaminación del río
Entre los retos que tiene por delante el río ha mencionado la posible eliminación de más de 300 barreras obsoletas que está estudiando la Confederación, y también la contaminación que tiene como asignatura pendiente las obras que «urge acometer» en las tres depuradoras de Madrid de Butarque, Sur y la China, para evitar los vertidos en el Tajo.
Ha reclamado «responsabilidad institucional» para que el Ministerio y el Ayuntamiento de Madrid lleguen a un acuerdo que permita empezar las obras, porque se va a llegar «al final del ciclo de planificación y la contaminación va a seguir en el mismo estado».
En el foro ha participado también la politóloga Cristina Monge, que ha resaltado el papel de la Cátedra a la hora de articular un conocimiento científico que se tendrá que ir incorporando a la toma de decisiones de la política hidrológica, a la vez que ha incidido en la importancia del consenso social a la hora de que puedan salir adelante las decisiones sobre el Tajo.










