Guadalajara (EFE).- La central nuclear de Trillo (Guadalajara) ha iniciado este sábado 7 de marzo la 38 recarga de combustible, unas tareas en las que se incorporan a la instalación más de 1.000 trabajadores adicionales a la plantilla habitual, de unas 40 empresas colaboradoras especializadas.
La central nuclear ha informado en un comunicado de prensa de que durante la recarga se han planificado, entre otras actividades, la sustitución de elementos combustibles, la ejecución de pruebas requeridas por las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento y la inspección o prueba de instalaciones, equipos y componentes necesarios para asegurar el correcto funcionamiento de la planta en el nuevo ciclo de operación.
Para ello, a lo largo de estas semanas, el equipo de profesionales ejecutará más de 10.000 trabajos.
También están planificadas más de 20 inversiones de mejora de la instalación que solo pueden realizarse cuando la central está parada, por lo que se ejecutan mientras se para con el objetivo de cargar nuevo combustible en el reactor.
Sin parada automática del reactor
Además, ha indicado que el 21 de mayo de 2025 la central nuclear de Trillo inició el ciclo de operación que ahora concluye, sin que haya tenido lugar ninguna parada automática del reactor y sin que se haya registrado ningún accidente laboral.
En este aspecto, la central de Trillo ha destacado que ha superado ya los 1.000 días y los 4,3 millones de horas sin accidentes.
Asimismo, ha indicado que la producción bruta generada por la instalación al finalizar 202 alcanza los 7.500 GWh, con lo que se ha evitado la emisión de 3 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
Esta planta tiene una producción de energía eléctrica bruta acumulada desde origen y hasta el 31 de diciembre de 2025 de más de 300.000 GWh.
Por otro lado, ha informado de que la planta de Trillo cubre el 3% de la demanda eléctrica anual y genera cada año el equivalente al consumo de 2 millones de hogares españoles, por lo que ha destacado que «la planta es una instalación clave para la garantía de suministro debido a su alta disponibilidad, contribución a la estabilidad de la red eléctrica y flexibilidad de funcionamiento».
La central de Trillo, parada desde el 8 de febrero
También ha informado de que la Central Nuclear de Trillo paró de manera programada el 8 de febrero al «no resultar casada en el mercado eléctrico ni ser requerida por el operador del sistema».
En este sentido, ha explicado que la actual situación de mercado genera una ineficiencia en el sistema eléctrico, fruto de la cual y debido a su alta fiscalidad, en ocasiones como la presente -de elevada generación originada por la sucesión de borrascas- las nucleares quedan fuera del mercado eléctrico.
En el caso de Trillo, la central ha detallado que aporta anualmente entre tasas y tributos 180 millones de euros, lo que supone más de un 45% de sus costes totales y «una asfixia económica» para la planta.
Asimismo, la central de Trillo ha aseverado que es una «infraestructura vital» que garantiza, gracias al trabajo y compromiso de sus profesionales, un servicio esencial como es el suministro de energía eléctrica al país.
Ha resaltado asimismo que está situada en los «más altos niveles de excelencia» de la industria nuclear, según la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), y ha añadido que la Central Nuclear de Trillo cuenta con un «riguroso sistema de control» basado en evaluaciones externas y auditorias.
Anualmente se llevan a cabo inversiones de más de 40 millones de euros en la mejora, actualización y modernización de los equipos.
Por todo ello, la central de Trillo ha asegurado que «se encuentra en las mejores condiciones técnicas para seguir operando de forma excelente durante muchos años más allá de noviembre de 2035», fecha de la autorización de explotación vigente.









