El director general de Eurocaja Rural, Víctor Manuel Martín López, en una entrevista con la Agencia EFE. EFE/Ismael Herrero

Eurocaja Rural planea llegar a todas las comunidades de la España peninsular en 3 o 5 años

Toledo (EFE).- Eurocaja Rural tiene previsto culminar durante el año 2026 su expansión en Asturias, Extremadura y Andalucía, mientras que a medio plazo propone la aprobación, por parte del Consejo Rector de la entidad, de un nuevo plan estratégico que permita la implantación en todas las comunidades autónomas de la España peninsular, en un plazo de 3 a 5 años.

En una entrevista con la Agencia EFE en la que ha analizado los resultados de la entidad correspondientes a 2025, el director general de Eurocaja Rural, Víctor Manuel Martín López, plantea estos objetivos de expansión a corto y medio plazo, y detalla que de cara a 2026, la previsión es terminar la implantación en todas las capitales de provincia de Asturias, Extremadura y Andalucía.

Así, recuerda que la entidad financiera ya cuenta con 511 oficinas -entre sucursales y agencias financieras- en once comunidades autónomas, por lo que como objetivo «un poco más extenso» a medio plazo, Martín López se marca que Eurocaja Rural esté presente en todas las comunidades autónomas de la España peninsular, pues en estos momentos no tiene presencia en Galicia, Navarra, País Vasco y Cataluña.

Nuevo plan estratégico

Martín López señala que este nuevo plan estratégico debe ser aprobado por el Consejo Rector, que confía que ocurra en los próximos meses, para «en un horizonte no demasiado lejano» de entre tres y cinco años, poder tener presencia en toda la España peninsular.

«Somos gente paciente, sin prisa pero sin pausa y abrimos para quedarnos, no para cerrar», asevera Martín López.

En cambio no prevé «de momento» la expansión de Eurocaja Rural a Portugal, pues si bien reconoce que «era una idea» que les había «rondado la cabeza» porque Portugal es «un mercado atractivo, cercano y muy parecido» al español, afirma que de momento están «en España, en cerrar el mapa de aperturas y en llegar a sitios donde reclaman ese servicio que no tienen y Eurocaja Rural, aprovechando el espacio que han dejado lo va a ocupar».

«Un dique de contención contra la exclusión financiera»

Así, recalca que Eurocaja Rural se ha convertido «en un dique de contención contra la exclusión financiera», que afecta no solo al medio rural, sino también a las ciudades, pues asevera que se han cerrado sucursales en barrios de grandes ciudades y que a esa oficina física «la echan de menos».

«Ahí va a estar Eurocaja Rural a su lado, para ofrecerles un servicio financiero humano, cercano, emocional y sensible», asegura el director general de la cooperativa de crédito, que subraya que la entidad presta un «servicio financiero omnicanal», de forma que además de la banca electrónica, ha mantenido «el canal físico, la banca analógica».

Por lo tanto, resume que presta una «hibridación del modelo entre lo analógico y lo digital» en el que se ofrecen los servicios de banca online y también la atención en las oficinas, con profesionales que dan «un servicio humano, cercano y diferente a aquel que lo requiera y necesite».

A su entender, este doble modelo de banca online y tradicional unido a la labor de más de 1.400 profesionales, ha permitido a la entidad cerrar 2025 con un balance total de 11.221 millones de euros, lo cual representa un incremento del 13,48% frente al ejercicio precedente, y unos beneficios después de impuestos de 122 millones, un 5,49 % más que en 2024.

Asimismo, subraya que la entidad ha sumado en 2025 más de 44.000 clientes nuevos, hasta un total de más de 527.000 en todo el país.

Inversiones en IA y ciberseguridad

En esta línea, el director general de Eurocaja Rural destaca que la inteligencia artificial puede ser «una herramienta muy valiosa» para mejorar el servicio que se presta a los clientes y a los socios porque «facilita las cosas» y puede acelerar procesos.

En general, considera que en el área de procesos y también en la de innovación y comunicación, la IA puede ser «muy importante», pero teniendo en cuenta «que es algo complementario y nunca sustitutivo de lo que hay».

Y en la otra cara de la moneda, también subraya la importancia de la ciberseguridad, con una inversión que ronda los 2,5 millones de euros anuales, en «políticas y herramientas de ciberseguridad» para la detección y prevención de potenciales ciberataques.

«Nuestra banca electrónica y nuestro sistema son bastante robustos y bastante fuertes, pero bueno, no se puede decir de este agua no beberé, hay que seguir invirtiendo», reconoce Martín, que valora ofrecer herramientas de ciberseguridad a los trabajadores y también de concienciar a los clientes.

Con todo ello, prevé un 2026 en el que la entidad pueda seguir «creciendo en masas de balance, en clientes y expandiéndose por territorios, generando nuevas oportunidades de negocio y nuevas oportunidades de empleo», con la implantación en municipios pequeños y medianos, pero también en las grandes ciudades.