Emiliano García-Page alerta de que repercutir las medidas sobre las autonomías es una "amenaza directa" a los servicios públicos. EFE/ Ismael Herrero

Page reclama que sea el Estado el que financie las medidas anticrisis

Toledo (EFE).- El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado que las medidas que vaya a aprobar el Gobierno de España se sufraguen «desde la financiación pura del Estado central», y ha resaltado que repercutirlas sobre las autonomías es «una amenaza directa» a la financiación de servicios públicos.

Durante su intervención en la apertura del Consejo del Agua de Castilla-La Mancha en Toledo, García-Page ha lamentado que no se haya consultado a las autonomías las medidas para abordar la emergencia por la crisis derivada de la guerra de Irán, y ha afirmado que «cuando se habla de tomar medidas en relación con los impuestos, no somos una administración cualquiera».

Antes de la celebración del Consejo de Ministros extraordinario convocado para aprobar el decreto anticrisis, García-Page ha recordado que las medidas tomadas en la guerra de Ucrania supusieron una bajada de ingresos de 400 millones de euros para Castilla-La Mancha, y ha apuntado que, por ejemplo, un 58 por ciento de los impuestos sobre los carburantes va a las comunidades autónomas.

Page rechaza el «invito yo y pagan otros»

Por ello, ha alertado de las decisiones de «invito yo y pagan otros» a la vez que ha reclamado al Gobierno central que las decisiones nacionales se financien desde el ámbito nacional, porque de las comunidades dependen la sanidad, la educación o el estado del bienestar.

Ha defendido que la situación de las autonomías es «desesperante» ante el gran retraso de la reforma de la financiación autonómica, y que a pesar de ello están «sujetando» la sanidad o haciendo inversiones.

García-Page ha reconocido que no quiere «complicar el debate, que ya lo tienen bastante complicado; ojalá salga, y haya el mayor consenso social en España para que se tomen medidas». Sin embargo, ha añadido que «tienen que ser medidas de la esfera nacional» o de lo contrario las autonomías pueden tener un «problema financiero muy considerable del que no se está hablando».

CCOO pide bajar precios y no aumentar márgenes

Por su parte, el secretario general de CCOO en Castilla-La Mancha, Javier Ortega, ha advertido que las medidas anunciadas este viernes por el Gobierno de España, como la bajada del IVA en los carburantes, luz y gas, deben controlarse para que sirva para «bajar los precios» y no para «aumentar los márgenes» empresariales.

En un comunicado, Ortega ha advertido que después de la crisis de Ucrania, «las empresas mantuvieron o incrementaron márgenes mientras las familias perdían poder adquisitivo» por lo que ha exigido medidas fiscales «selectivas y controladas».

En este sentido, ha señalado dirigidas a sectores productivos afectados, como el descuento de 20 céntimos en carburantes para transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, deben condicionarse al control de precios.

Cecam ve las medidas positivas aunque no novedosas

La Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam) ve positivas las medidas anunciadas por el Gobierno para afrontar la crisis provocada por el conflicto bélico en Oriente Medio, aunque cree que no son «novedosas» y que una mayor celeridad al aplicarlas habría permitido contener la inflación.

Así se ha pronunciado en declaraciones remitidas a los medios el secretario general de Cecam, Mario Fernández, que ha apelado también a la «prudencia» a la espera de conocer el texto completo de las medidas, aunque ha admitido que están en la línea que la patronal estaba demandando.

Fernández ha reconocido que consideran positivo que el Ejecutivo haya apostado por rebajas fiscales, algo que desde la organización empresarial consideran «lo correcto», y que se hayan tocado figuras impositivas como el IVA, los carburantes o los vinculados a producción energética y consumo.

En todo caso, Fernández ha matizado que las medidas no son «novedosas» porque la rebaja fiscal estaba «encima de la mesa desde un primer momento». Ha considerado que con una mayor celeridad en su aplicación, «el incremento de precios y el impacto sobre productos y servicios sería inferior, y la inflación se habría podido contener». EFE