Trillo (Guadalajara) (EFE).- La central nuclear de Trillo, en la provincia de Guadalajara, inicia la fase final de su trigésima octava recarga de combustible tras concluir el proceso de carga en el reactor, con la previsión de conectarse con normalidad a la red el próximo 11 de abril e incidiendo en la seguridad como bandera de su actividad.
«Ya hemos terminado la carga del núcleo y nos queda cerrar la vasija del reactor para hacer todo el calentamiento y poder conectarnos a la red y comenzar a producir energía eléctrica», ha comentado este viernes la responsable de la central nuclear, María Benavides, en una visita que han hecho los medios de comunicación a sus instalaciones.
Los participantes en la visita han podido pasar al recinto de contención y han podido ver la zona de la piscina de combustible gastado de la central nuclear, así como conocer la sala de control, el área de la turbina y al almacén temporal centralizado (ATI) de residuos nucleares, que se encuentra al 50 por ciento de su capacidad.
Proceso de recarga
En lo que se refiere al proceso de recarga, Benavides ha explicado que se han metido 32 elementos combustibles nuevos con los que se produce la fisión, que es lo que calienta el agua del sistema primario generando el vapor que mueve la turbina y genera la energía, así como que en el proceso se han cambiado 32 de los 177 elementos del núcleo.
Asimismo, ha dicho que en el conjunto del periodo de recarga se incorporarán a la instalación más de 1.000 trabajadores adicionales a la plantilla habitual, de unas 40 empresas colaboradoras especializadas.
«El impacto en la comarca es muy grande porque la población grande más cercana está en Guadalajara y nosotros trabajamos muchas horas al día durante la recarga y trabajamos todo el día y se queda por la zona o son de la zona”, añade, lo que supone un motor económico en la zona», ha destacado la responsable de la central de Trillo.

Durante la recarga se han planificado, entre otras actividades, la sustitución de elementos combustibles, la ejecución de pruebas requeridas por las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento y la inspección o prueba de instalaciones, equipos y componentes necesarios para asegurar el correcto funcionamiento de la planta en el nuevo ciclo de operación. Para ello, a lo largo de estas semanas, el equipo de profesionales ejecutará más de 15.000 trabajos.
También están planificadas más de 20 modificaciones de diseño de la instalación que solo pueden realizarse cuando la central está parada, por lo que se ejecutan mientras esté parada para cargar nuevo combustible en el reactor.
Seguridad y producción
Por otra parte, ha hecho hincapié en la eficacia del Plan A-CERO (Cero Accidentes) de la empresa Centrales Nucleares Almaraz Trillo (CNAT), que ha situado a Trillo como un referente internacional en prevención de riesgos laborales, y ha destacado que una muestra es que a planta lleva más de 1.000 días sin accidentes con baja, y los 4,3 millones de horas sin accidentes.
En el ámbito de la producción, ha señalado que producción bruta generada por la instalación al finalizar 2025 ha sido de 7.500 gigavatios-hora (GWh), una energía que permitiría abastecer a 2 millones de hogares al año, evitando la emisión de 3 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.
La planta ha contabilizado una producción de energía eléctrica bruta acumulada desde origen y hasta el 31 de diciembre de 2025 de más de 300.000 GWh.
Trillo cubre el 3 % de la demanda eléctrica anual generando cada año el equivalente al consumo de 2 millones de hogares españoles. La planta es una instalación clave para la garantía de suministro debido a su alta disponibilidad, contribución a la estabilidad de la red eléctrica y flexibilidad de funcionamiento.
Apagón eléctrico
Por otro lado, preguntada por el apagón del que ahora se cumplirá un año, Benavides ha señalado que la central nuclear de Trillo se encontraba en proceso de recarga, aunque ha apuntado: «Nosotros tenemos generadores diésel, de salvaguardia y de emergencia, y al detectar la bajada de tensión en la red arrancan automáticamente y fue con eso con lo que nos alimentamos».
A preguntas de los medios sobre qué habría pasado si la central hubiese estado activa, Benavides ha señalado que la planta se habría quedado «en modo isla» y disponible para conectarse a la red, «lo que significa que habríamos podido ayudar a estabilizar la red antes de lo que se hizo», ha comentado.
Además, ha dicho que la central de Trillo está situada en los más altos niveles de excelencia de la industria nuclear, según la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), cuenta con un riguroso sistema de control basado en evaluaciones externas y auditorias, que la sitúa en el «top ten» del Centro WANO París, ha recalcado Benavides.
Y ha añadido que anualmente se hace inversiones de más de 40 millones de euros en la mejora, actualización y modernización de los equipos y sus propietarios defienden que se encuentra en las mejores condiciones técnicas para seguir operando de forma excelente durante muchos años más allá de noviembre de 2035, fecha de la autorización de explotación vigente.