Toledo (EFE).- La consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, se ha mostrado convencida de que el Ejecutivo autonómico llegará a las elecciones de mayo de 2027 con el 100 por ciento de sus compromisos iniciados o «muy avanzados», pues en la actualidad ya ha ejecutado el 60 % e iniciado el 97 %.
En una entrevista con la Agencia EFE a falta de un año de que se convoquen las próximas elecciones autonómicas que se celebrarán el 23 de mayo de 2027, Padilla detalla que en la actualidad, los compromisos vigentes del Gobierno regional suman 861.
Y subraya que el presidente autonómico, Emiliano García-Page, «no se conforma con el programa electoral» con el que el PSOE concurrió a las urnas en mayo de 2023, sino que en el mismo discurso de investidura y en los sucesivos debates sobre el estado de la región «va incorporando nuevos compromisos».
Ejecutados más de un 60 % de los compromisos adquiridos
Así, indica que, en la actualidad, el Gobierno regional ya ha ejecutado más de un 60 por ciento de los compromisos adquiridos, y alcanza el 97 por ciento si se tienen en cuenta también los ya están iniciados.
«Es un nivel de compromiso bastante amplio, que al final es lo que la ciudadanía valora», subraya la consejera portavoz del Ejecutivo castellanomanchego, que señala que los ciudadanos pueden analizar el grado de cumplimiento en el Portal de Compromisos puesto en marcha por el Gobierno regional.
Y confía en que en el año que queda, el Ejecutivo regional pueda iniciar o tener «muy avanzados» el 100 % de los compromisos adquiridos que dependan de su gestión, pues indica que «hay cosas que están vinculadas a otras decisiones o cambios que se tienen que producir, también en normativa estatal, para ir adaptando».
Más inversión y más empleo para fortalecer los servicios públicos
Con todo ello, afirma que el objetivo que se marca el Ejecutivo autonómico en el año que queda para las elecciones es «seguir generando una comunidad autónoma en la que se genere confianza, que haya inversión y más empleo, más economía para redistribuir y seguir fortaleciendo los servicios públicos».
En este punto, detalla algunas medidas que el Gobierno regional prevé llevar a cabo antes de que acabe el mandato, como la implantación de la educación gratuita 2-3 años en todos los municipios de la comunidad autónoma, y dice que este servicio ha comenzado por los pueblos más pequeños «para fortalecer las zonas rurales».
También señala como objetivos la aprobación de la futura ley de Universidad de Castilla-La Mancha para «afianzar ese modelo y apuesta por lo público, que sin cerrar la puerta a nada», sí exija a las privadas lo mismo que a las universidades públicas, es decir, investigación y profesorado cualificado, para que «no sea un chiringuito, como ocurre en otras comunidades autónomas», y la ampliación de la oferta formativa en Formación Profesional.

En el ámbito sanitario, Padilla confía en que se pueda culminar «toda la apuesta en los hospitales públicos de la región» y destaca que está «muy avanzado el de Puertollano, hay que terminar el de Albacete y la nueva ampliación de Alcázar de San Juan», mientras que destaca que la previsión es que en toda la Legislatura se hayan terminado 45 nuevos centros de salud.
Reconstruir el «rascacielos» de la sanidad pública «planta a planta»
De este modo, resalta que el objetivo del Gobierno regional, desde que García-Page llegó a la Presidencia en 2015, ha sido «reconstruir» el «rascacielos» de la sanidad pública «planta a planta», tras los cuatro años de gobierno del PP en la comunidad autónoma.
Y afirma que el Ejecutivo autonómico «siempre» ha tenido en la cabeza recuperar la carrera profesional sanitaria, eliminada en 2012, por lo que se ha ido «recuperando poco a poco la sanidad pública».
Así, subraya que «lo primero» fue aumentar la plantilla de sanitarios, para poder atender una demanda creciente, no solo por el aumento de población en la región sino también por la ampliación de pruebas que se realizan, como los cribados para prevenir distintos tipos de cáncer.
También añade que se han ido «recuperando las infraestructuras que estaban abandonadas o paralizadas» y mejorando la tecnología sanitaria.
«Una vez que hemos ido reconstruyendo todos esas plantas de los edificios, vamos a dar el paso de afrontar la carrera profesional, que también era una cuestión de justicia, de un derecho que se les privó, y que entendíamos que no podía ser lo primero que se recuperara porque teníamos que elegir entre pagar más a los menos profesionales que dejó el Partido Popular o ampliar la plantilla de profesionales y el pagarles más ahora con un nuevo modelo de atención, una vez que hemos recuperado todo lo demás», argumenta Padilla.
Recuperar la carrera profesional «de manera consensuada»
Por ello, señala que la Consejería de Sanidad y el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha ha hablado con los sindicatos -la próxima reunión es el martes 14 de abril- para recuperar la carrera profesional «de manera consensuada, con equilibro y sobre todo garantizando la sostenibilidad», pues afirma que «requiere mucha inversión pública».
Padilla, que declina ofrecer una cifra de cuánto podría suponer la recuperación de la carrera profesional sanitaria por estar en plenas negociaciones que se están llevando «con mucho rigor y mucha profesionalidad», se muestra confiada en que será posible avanzar en un acuerdo en el que cada uno ponga de su parte, tanto la administración como los trabajadores.
Y añade que esa «inversión millonaria para recuperar la carrera profesional» conllevará una mejora en el modelo de atención, pues se muestra convencida de que «va a repercutir de alguna manera también incluso en las listas de espera», y argumenta: «Vamos a pagar más, también para atender mejor».
Además, asegura que la Consejería de Sanidad también está trabajando en elaborar una ley de plazos para la atención en sanidad, pero afirma en alusión a las listas de espera, que «hay veces que los problemas son tan complejos que no se pueden afrontar ni se solucionan solo con una única medida o con una obligación, ni con ni siquiera con una única ley».
De este modo, opina que la carrera profesional «va a influir de alguna manera también en la mejora de los tiempos de espera».









