Toledo (EFE).- El investigador Javier Escudero ha localizado un documento que avala que en época de Cervantes una zona concreta que incluía varios pueblos como Quintanar de la Orden, El Toboso, Campo de Criptana o Mota del Cuervo se llamaba, popularmente, encomienda «de los lugares de La Mancha», el mismo nombre que utilizó el escritor al comienzo del Quijote
Escudero, doctor en Humanidades, archivero de profesión y autor de varios libros sobre la obra cervantina, ha mostrado a EFE este documento «extraordinariamente curioso» de 1614, del Archivo Histórico Provincial de Toledo, que «entra de lleno en la discusión» sobre el ‘lugar de la mancha’ que escribió Miguel de Cervantes.
El documento alude al capitán Juan de Huelva, que denuncia al comendador de Quintanar de la Orden (Toledo) por no pagar los arrendamientos, y al describir la encomienda sobre la que disputan utiliza el nombre ‘encomienda de los lugares de La Mancha’.
Escudero ha averiguado que ‘lugar de La Mancha’ era la forma popular de denominarlo porque su nombre oficial era encomienda de Bastimentos de Castilla o de Bastimentos de La Mancha, que incluía villas como Quintanar de la Orden, El Toboso, Campo de Criptana, Mota del Cuervo, Hinojosos, Villanueva de Alcardete y otras de alrededor, según figura expresamente en el documento.
Prueba documental de lo que se conocía como ‘lugar de La Mancha’
El investigador afirma que este documento «nos está describiendo cuáles son los lugares de La Mancha», es decir «tenemos la prueba documental» de lo que en época de Cervantes se conocía como ‘lugar de La Mancha».
Hay una larga disputa a la hora de localizar el ‘lugar de La Mancha’ ya que en ‘Don Quijote de la Mancha’ Cervantes llama a ese ‘lugar’ aldea y muchos han defendido que, en base a esta interpretación, el lugar de La Mancha es una aldea, no una población con el título de villa.
Sin embargo, las poblaciones citadas en el documento de 1614 son villas, no aldeas, y sin embargo son denominadas ‘lugares de La Mancha’, lo que quiere decir que en aquella época «la diferenciación entre aldea, villa y lugar no era tal, y se denomina ‘un lugar de La Mancha’ a poblaciones con el título de villa».

«Hemos interpretado ‘un lugar de La Mancha’ sin conocer el contexto, pero en el contexto de la época este documento te indica cuáles se consideraban los lugares de La Mancha. Cervantes pudo hacer una interpretación por supuesto, pero en aquel momento los ‘lugares de La Mancha’ eran éstos», explica
En este sentido, defiende que «a la hora de buscar el lugar de La Mancha hay que buscarlo aquí, en la zona que te indica la documentación. No donde quieres que esté, sino donde la documentación te dice que está».
El morisco Ricote
Otra coincidencia entre el libro y la realidad es el nombre de este comendador, el noble de la ‘encomienda de los lugares de La Mancha’ Bernardino de Velasco, conde de Salazar, que aparece citado en la segunda parte del Quijote como el que expulsó a los moriscos.
De hecho, en el libro aparece el morisco Ricote, un tendero del mismo ‘lugar’ de Don Quijote y Sancho Panza, que había sido desterrado a Alemania y que quiere regresar a La Mancha.
Aquí la realidad también se empareja con la ficción ya que Escudero ha localizado un documento en el que Isabel Fernández, viuda de Ginés Pérez, y sus hijos Luis, Diego, Isabel y María volvieron a La Mancha en octubre de 1610 con la autorización del conde de Salazar.
El investigador afirma que esto confirma que hubo casos de moriscos manchegos que habían sido expulsados en un momento determinado y que pudieron regresar, como hizo Ricote.
Décadas de investigación
Escudero lleva más de dos décadas investigando en miles de documentos de finales del siglo XVI y principios del XVII, sobre todo relacionados con procesos judiciales, y ha localizado a personajes reales y argumentos que fueron protagonistas de novelas de Miguel de Cervantes.
Ha escrito varios libros y participado en numerosos congresos y ahora tiene el foco puesto en los personajes de Barcelona que aparecen en el Quijote para lo que está examinando documentación del Archivo de la Corona de Aragón o el Archivo General de Simancas, entre otros.










