Repsol propone avanzar en la valorización de residuos
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, este miércoles en Ciudad Real. EFE/Jesús Monroy

El presidente de Repsol defiende la valorización de los residuos

Ciudad Real (EFE).- El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha defendido que la valorización de residuos y biomasa constituye una de las grandes palancas para avanzar hacia una industria más sostenible, competitiva y descarbonizada.

Lo ha dicho este miércoles en Ciudad Real, durante la presentación de una cátedra impulsada junto a la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), donde ha subrayado la importancia de transformar el modelo productivo desde el conocimiento y la innovación y ha dicho que “necesitamos una industria eficiente, competitiva y descarbonizada basada en la tecnología, el conocimiento y el pragmatismo”.

Banner WhatsApp

El presidente de Repsol ha puesto el foco en el cambio de percepción sobre los residuos, sobre lo que ha dicho que “durante demasiado tiempo los residuos se han percibido únicamente como un problema».

«Hoy sabemos que pueden y deben ser una oportunidad estratégica», ha asegurado.

En este sentido, ha explicado que su valorización permite convertirlos en materias primas, combustibles renovables y soluciones con menor huella de carbono, generando además actividad económica local.

Convertir los residuos en actividad económica local

Brufau ha enmarcado este proceso dentro de la economía circular y ha indicado que “valorizar significa convertir los residuos en recursos, en actividad económica real y, por encima de todo, local”.

Durante su intervención, ha alertado de los retos que deben afrontarse para consolidar este modelo, como garantizar la disponibilidad de biomasa, desarrollar cadenas de suministro eficientes y contar con un marco regulatorio estable que incentive la inversión.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, presenta la cátedra universitaria de la Fundación Repsol y la UCLM. EFE/Jesús Monroy

“Sin garantías de origen, sin estándares y sin volumen suficiente, no habrá despliegue industrial sostenible”, ha advertido.

Además, ha contextualizado este desafío en el escenario internacional actual, “marcado por tensiones geopolíticas, cambios tecnológicos acelerados y una fuerte competencia global», por lo que ha abogado por aprovechar «los propios recursos» como «una cuestión de competitividad y de autonomía estratégica”.

La descarbonización no es desindustrialización

El presidente de Repsol ha defendido el papel de la industria en la transición energética, asegurando que “la descarbonización no supone desindustrialización”, sino que debe lograrse manteniendo la competitividad, el empleo y la cohesión territorial.

“Lo más fácil es descarbonizar eliminando industria, pero no se trata de destruirla, sino de transformarla”, ha afirmado.

En este contexto, ha destacado proyectos que la compañía está desarrollando en España, como la planta de biocombustibles de Cartagena o la futura instalación de combustibles renovables en Puertollano, que ha contado con una inversión superior a 130 millones de euros y permitirá producir 200.000 toneladas anuales de combustible renovable, evitando hasta 700.000 toneladas de CO2.

Asimismo, ha mencionado iniciativas en economía circular como la ecoplanta de Tarragona, capaz de procesar residuos sólidos urbanos, o el impulso al hidrógeno renovable y los combustibles sintéticos.

Transformar complejos industriales en polos multienergéticos

Según ha explicado, estos proyectos buscan transformar los complejos industriales en polos multienergéticos capaces de procesar distintas materias primas y reducir su impacto ambiental.

Brufau también ha puesto en valor el papel del Complejo Industrial de Puertollano como referente en esta transformación, destacando su impacto en el empleo y el tejido empresarial, con más de 1.400 empleos directos y una red de proveedores locales.

Finalmente, el presidente de Repsol ha apelado a la colaboración entre administraciones, universidades y empresas para afrontar los retos actuales, señalando que “los desafíos son demasiado complejos para abordarlos de forma aislada” y defendiendo que Castilla-La Mancha tiene capacidades para jugar un papel relevante en este proceso de transición energética.