Loli Munera |
Albacete (EFE).- La localidad de Villarrobledo (Albacete) se encuentra ya inmersa en la edición del festival Viña Rock de 2026, en un año marcado por el cambio de empresa gestora y en una edición que busca «volver a los orígenes» del evento, como han venido repitiendo desde la organización.
Tras la fiesta de bienvenida que tuvo lugar en la tarde-noche de este miércoles, el mediodía de este jueves eran ya numerosos los asistentes al festival que se encontraban instalados, en tiendas de campaña o furgonetas, en las explanadas cercanas al recinto con los escenarios.
También hay quienes se alojan en los establecimientos de una localidad que estos días ve incrementada su población de manera muy notable.
Aunque la música ha comenzado a sonar a las 12.00 del jueves, durante la tarde y noche se espera una mayor afluencia a los distintos conciertos programados en una edición que ha estado marcada por la polémica de la anterior gestora y su vinculación con el fondo estadounidense KKR, con intereses israelíes.
Una relación ya rota por completo y cuyo cambio gestor hizo que el cartel del Viña Rock para 2026 haya sufrido algunas modificaciones, dándose a conocer el definitivo más tarde de lo habitual.
Por eso, había vecinos de Villarrobledo que este jueves visitaban la zona de los puestos y los aledaños de los conciertos para ver el ambiente y reconocían que «se ve menos gente que otros años», confiando también en que según avance este fin de semana de un día más por el festivo del Primero de Mayo, lleguen hasta la localidad muchos más visitantes.
Desde muchos lugares de España
Los que llegan vienen de toda España y se instalan en una zona en donde la presencia de guardiaciviles, en coche y a caballo, es muy perceptible desde primera hora.
María José Sanz, que recorría la zona de puestos junto a dos amigos, ha explicado a EFE que ha venido desde Zaragoza: «Nos estrenamos en el Viña este año». Los tres lucen camisetas del grupo ‘Mala Hierba’, al que han venido a ver en Villarobledo.
Asimismo, han indicado que llegaron este miércoles y que se marcharán el viernes, porque no han encontrado alojamiento para más días.

En una de las zonas de acampada, Bruno Nevada y Mariano Rodríguez han comentado que viven en Mataró (Barcelona), que ya estuvieron hace cuatro años y que vienen «por el ambiente» que hay, no por ningún grupo en concreto. Han llegado solos a Villarrobledo y piensan quedarse hasta el domingo.
Desde Barcelona, Gisela Ferrer y sus amigos han vuelto por quinto año, y tienen pensado quedarse «hasta que acabe, hasta el domingo por la tarde no nos movemos de aquí».
Vendedores y servicios
Entre las tiendas de acampada y furgonetas habilitadas son muchos los vendedores que se pasean ofreciendo fundamentalmente hielo, en un jueves de mucho sol en la localidad y donde este producto se ha convertido en una de las estrellas en venta, junto a los sombreros de distintos modelos y colores.
Junto a las explanadas del Viña Rock se alzan adosados de urbanizaciones y son también varios los vecinos que han habilitado servicios en sus casas.
Anuncian, con grandes lonas desde sus balcones, servicios de ducha caliente o recargas de móvil, en este caso por dos euros.
Hay también quien vende café y bollería desde primera hora de la mañana, y refrescos, agua y cerveza «fría y por un euro» según avanza el día.







