Toledo (EFE).- La Universidad de Castilla-La Mancha está estudiando la posibilidad de implantar este año por primera vez sistemas de detección de dispositivos a través de radiofrecuencia en los exámenes de la Prueba de Acceso a la Univesidad (PAU) que se celebrarán a partir del 8 de junio.
En declaraciones a EFE, el coordinador de la PAU en la UCLM, Isidro Peña García-Pardo, ha explicado que en años anteriores no se han usado detectores de frecuencia pero ha afirmado que este año se estudiará el uso de estos sistemas de detección porque «los dispositivos se han ido mejorando de una manera sustancial» y la tecnología «es cada vez más accesible» a la ciudadanía y «más indetectable».
Por este motivo, Peña García-Pardo ha justificado que no solo la UCLM sino en general las universidades estén analizando la posibilidad de implantar sistemas de detección de dispositivos a través de radiofrecuencia en los exámenes de la PAU, y ha afirmado que «en otras convocatorias» se han dado casos de alumnos usando dispositivos electrónicos.
El coordinador de la prueba en la UCLM ha explicado, además, que en las medidas para evitar el fraude que la UCLM y la Consejería de Educación han elaborado y ya han remitido a los centros educativos se recoge que a los estudiantes, salvo autorización expresa, se prohíbe el uso y la tenencia de cualquier tipo de material de consulta o ayuda, como libros, apuntes, cuadernos, hojas, calculadoras y diccionarios, excepto las autorizadas en ciertas asignaturas.
Audífonos, solo con justificante médico
Tampoco están permitidos tabletas, ordenadores, audífonos salvo por criterio médico debidamente justificado y solicitado previamente, relojes con capacidad de almacenamiento en memoria y dispositivos electrónicos de comunicación o de almacenamiento de datos.
En concreto, ha detallado que los relojes digitales no están permitidos y que los móviles deberán permanecer apagados.
De este modo, si durante el desarrollo de los exámenes se detecta que algún estudiante utiliza algún dispositivo electrónico no autorizado, los profesores que estén vigilando el desarrollo de los mismos deberán llamar a otro vigilante para que actúe como testigo, retirar el examen, hacer firmar al alumno un documento en el que conste que se la ha retirado el examen y hacer una fotografía del dispositivo en cuestión.
Además, ha precisado que al alumno al que se le descubra con un dispositivo electrónico no autorizado recibirá un cero en el examen.
Por otro lado, ha señalado que también se ha informado a los centros educativos que trasladen a los estudiantes que deben acudir con los pabellones auditivos descubiertos y que, durante la celebración del examen, también se vigilará si tienen dispositivos electrónicos.
Número de vigilantes «suficientemente amplio»
De este modo, ha detallado que el número de vigilantes por aula es «suficientemente amplio como para poder realizar una vigilancia activa y efectiva», pero ha indicado que, en estos momentos, no puede concretar cuántos vigilantes habrá toda vez que aún no se conoce el número de estudiantes que harán los exámenes de la PAU este año, pues se está en pleno proceso de matriculación.
Con todo, ha incidido en que el número de vigilantes «siempre ha sido un número más que suficiente» para poder realizar «una vigilancia muy activa».
Asimismo, ha precisado que los alumnos que se examinen de la PAU deben presentar el DNI para el primer día de examen, cuando se le facilitará las etiquetas identificativas y ya en el resto de pruebas, deberán tenerlo visible.
En general, Peña García-Paño ha afirmado que, más allá de estos dos métodos para evitar los fraudes en los exámenes -la vigilancia y los detectores de frecuencia- ha hecho un llamamiento al alumnado, de forma que si durante las pruebas detectan a algún estudiante que esté usando dispositivos no autorizados, lo denuncie a los vigilantes.
«Es muy injusto que personas que hacen trampa le quiten la ilusión a otras», ha concluido.










