Toledo (EFE).- La obra de la construcción de la Tubería de la Llanura Manchega, que cuenta con una inversión de 95 millones de euros, prevé finalizar en junio de 2028, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de agua de calidad a unos 155.000 habitantes del Campo de Calatrava, Daimiel y Ciudad Real.
El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, y la presidenta de Acuaes, María Rosa Cobo, entre otras autoridades, han visitado este lunes el ritmo de las obras, que ejecuta la sociedad mercantil estatal Aguas de las Cuencas de España (Acuaes), del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
Comienzo de las obras del ramal de Daimiel
La comitiva, según ha informado la Delegación del Gobierno central en una nota de prensa, ha visitado los trabajos en el Ramal 8A-3, de 46,4 kilómetros de longitud, que conecta Daimiel con el depósito de Cerro Cabezuelo, ya que en este tramo se ha iniciado este lunes la instalación de tuberías con diámetro de 600 mm.
Asimismo, Acuaes trabaja en el Ramal 8A-B (Casa Bolote-Daimiel), también en el término municipal de Daimiel, donde ya se han desbrozado 10,4 kilómetros de los 11,8 previstos, se han excavado 5,3 kilómetros de zanja y se han instalado 3,5 kilómetros de tubería de 800 mm de diámetro.
El pasado 30 de diciembre se firmó el acta de comprobación del replanteo que daba luz verde a la fase de obras y el 20 de abril se inició la instalación de tuberías, con la previsión de finalizar las obras en junio de 2028.
El desarrollo de los trabajos permitirá cumplir los plazos establecidos, con un ritmo de instalación de aproximadamente 200 metros diarios de tubería que aumentarán a 400 a partir del verano, una vez se pueda avanzar en las zonas con restricciones ambientales.
Incrementar el ritmo de trabajo a partir de agosto
De este modo, está previsto que, a partir de agosto, una vez finalicen las restricciones ambientales vigentes entre febrero y agosto por la nidificación de rapaces y aves esteparias en determinados tramos, se puedan mantener hasta cuatro frentes de trabajo simultáneos.
Con el objetivo de compatibilizar el desarrollo de las obras con la protección de la fauna y facilitar las labores de vigilancia ambiental, se ha consensuado con la Consejería de Desarrollo Sostenible la división de la actuación en seis tramos diferenciados.

Esta sectorización permitirá aislar de forma puntual aquellos tramos que puedan verse afectados por condicionantes ambientales y posibilitará al mismo tiempo la continuidad de los trabajos en las zonas previamente liberadas y minimizando así afecciones al ritmo de ejecución de la obra.
Asimismo, se permitirá la realización de trabajos durante el mes de agosto, siempre que las inspecciones ambientales confirmen la ausencia de crías de águila o de aves esteparias en los nidos existentes en el entorno de actuación.
Excavaciones de restos arqueológicos
Además, en los próximos días se procederá a la excavación manual de los restos arqueológicos localizados en la zona de Casa Bolote-Daimiel, con el objetivo de determinar su identidad y permitir la continuidad de las obras en condiciones de seguridad y conforme a la normativa de protección patrimonial.
Por todo ello, la presidenta de Acuaes ha mostrado el compromiso esta sociedad estatal con el desarrollo de actuaciones hídricas estratégicas que permitan «asegurar el abastecimiento, mejorar la depuración de las aguas residuales y garantizar la calidad de vida de los ciudadanos de Castilla-La Mancha, especialmente en un contexto marcado por los desafíos climáticos y la necesidad de una gestión eficiente del agua».
Ocho ramales, 67 kilómetros de tuberías
La actuación contempla la construcción de ocho nuevos ramales con 67 kilómetros de tuberías para garantizar el abastecimiento de agua potable de calidad y en cantidad suficiente a 37.000 habitantes de los municipios que se abastecen del Consorcio de la Vega de Jabalón y 18.000 habitantes de Daimiel.
Además, esta infraestructura permitirá garantizar el suministro en situaciones de emergencia a cerca de 100.000 habitantes que se abastecen del embalse de Gasset, entre ellos Ciudad Real capital.
La actuación rondará una inversión de 95 millones, que serán cofinanciados en un 65% por ciento con fondos FEDER 2021-2027, mientras que el resto será anticipado por ACUAES y recuperado de Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha mediante tarifas en un plazo de 25 años a contar desde el inicio de la explotación.
Obras que «merecen muchísimo la pena»
Tras esta visita, en un acto posterior en Tomelloso (Ciudad Real), el presidente de Castilla-La Mancha ha celebrado que se trata de unas «obras que es como llevarle la contraria a la historia» y que son las que «merecen de verdad muchísimo la pena para conectar el Tajo para que no le falte nunca agua a La Mancha».
Por su parte, el vicepresidente segundo de la Junta de Comunidades, José Manuel Caballero, ha estimado que, en conjunto, las administraciones invertirán unos 120 millones de euros en «todo lo que son las actuaciones necesarias», ya que ha explicado que una vez que el agua llegue hasta los depósitos reguladores, después hay que conectarla con los depósitos de cada uno de los municipios.
Por ello, ha avanzado que se va a abordar con una auditoría el estado en el que se encuentran las canalizaciones e infraestructuras para la distribución de esta agua hasta llegar a cada uno de los municipios y desde los municipios a cada uno de los domicilios.
Además, la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha informado de que el Gobierno regional ha solicitado al Gobierno de España que en el cuarto Ciclo de Planificación Hidrológica incorpore el resto de los ramales establecidos en la Llanura Manchega “a través de los proyectos correspondientes, bien de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, bien de la propia Acuaes”.









