Réplica de la primera piedra de la Catedral de Toledo
Réplica de la primera piedra de la Catedral de Toledo, que se enmarca en VIII centenario de la Catedral Primada. EFE/Ángeles Visdómine

La catedral de Toledo regalará 11.000 réplicas de su primera piedra por sus 800 años

Toledo (EFE).- La catedral de Toledo tiene previsto regalar 11.000 réplicas de su primera piedra justo el día en que se conmemorará el octavo centenario de la colocación de la original, el 14 de agosto.

La pieza, elaborada por La Paloma Cerámicas, se regalará a quienes asistan a la celebración litúrgica del último día del Octavario de la Virgen del Sagrario, el 14 de agosto.

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Se ha diseñado con la imagen de la primera piedra que se muestra en el cuadro de Francisco Ricci ‘El arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada y Fernando III el Santo colocando la primera piedra de la Catedral de Toledo’, y con un kilo de peso, pues se calcula que la imagen reflejada en la pintura podría pesar unos cuatro o cinco kilos.

Durante la presentación de la pieza, según ha informado el templo primado en una nota de prensa, el deán de la catedral, Juan Pedro Sánchez Gamero, ha destacado el «profundo valor simbólico de esta iniciativa».

También ha afirmado que la réplica se convierte en emblema del VIII Centenario, una celebración que “mira con gratitud a sus orígenes y que renueva, tantos siglos después, una suerte de voto de fidelidad a lo que la Catedral es, significa y representa”.

Dimensión espiritual de los 800 años de la Catedral de Toledo

Por su parte, el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, ha ensalzado la dimensión espiritual de esta conmemoración y el significado que la catedral continúa teniendo para la Iglesia y para la sociedad ocho siglos después de la colocación de su primera piedra.

Además, el CEO de La Paloma Cerámicas, Francisco Antonio Rodríguez Moreno, ha explicado cómo el proyecto se concibió para transformar la primera piedra del templo en «un símbolo capaz de acercar a miles de personas a la historia de la Catedral Primada de España», de modo que “cualquier persona que reciba uno de estos ladrillos pueda sentir que está sosteniendo entre sus manos una pequeña parte de esa historia”.