Toledo (EFE).- La 45 edición de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (Farcama) ha dado el pistoletazo de salida este miércoles en el Parque de la Vega de Toledo, donde 156 expositores mostrarán su arte del 7 al 12 de octubre, de forma renovada, pero manteniendo la esencia de casi medio siglo de existencia.
El jefe del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page, ha presidido el acto de apertura, que ha contado con la participación de la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco; el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez; la presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo; y el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Artesanos de Castilla-La Mancha (Fracaman), Roberto Perea.
El presidente regional ha avanzado que la Junta «va a aceptar la petición de que se amplíe de 3 a 6 años» la cobertura de los contratos de relevo en los talleres porque «ha sido tanto éxito» que ese espacio temporal «se queda corto».
García-Page ha afirmado que todos los espacios, como el de esta Feria, en los que «se reivindique el talento humano», van a «ser importantes en los próximos tiempos» y ha celebrado que Farcama «mantenga su impronta transversal».
Farcama crece en expositores y talleres
«Que todo el mundo se pueda sentir confortable. Piense en lo que piense, vote lo que vote, venga de donde venga», ha abundado el presidente, quien ha dicho que es «esencial» porque «forma ya parte de la identidad» del evento.
Por su parte, el presidente de Fracaman ha destacado que Farcama «ha crecido» en número de expositores, participación internacional y talleres demostrativos, a la vez que ha incidido en que el espacio en el que se celebra esta XLV edición, recientemente remodelado, es «espectacular».
Perea, que ha subrayado que el sector «se está modernizando», ya que hace uso de la Inteligencia Artificial, incorpora cada vez «más diseño» y va «de la mano de la moda, de las tendencias», se ha mostrado convencido de que esta edición será «muy buena» porque coincide con «muchos días festivos» y ha augurado que, a su término, se batirá «récord de visitantes».
Una feria internacionalizada
De su lado, Franco,ha subrayado que la feria está “cada día más internacionalizada” y ha recordado que, para esta edición, 25 artesanos de siete países como Grecia, Colombia, Italia, Portugal o Uzbekistán están representados.
En este sentido, ha señalado que es la edición que va a tener “la mayor participación directa de expositores”.
El alcalde de Toledo ha confiado en que la meterología permita que Farcama pueda “batir récord de facturación y ventas” y ha invitado a la ciudadanía a acudir a la feria para “comprar y apoyar al sector artesano”.
Velázquez, quien ha destacado la invitación de Grecia por compartir con este país al “toledano más universal” como es El Greco, ha celebrado que el damasquinado toledano estrene su categoría de Bien de Interés Cultural inmaterial con un lugar “especial” en la Feria.
La presidenta de la Diputación de Toledo ha resaltado que esta cita anual tiene «un papel fundamental», ya que permite «acercarnos al trabajo, esfuerzo y talento de nuestros artesanos», que durante estos días abren sus talleres al público.
«Detrás de cada pieza hay mucho más que producto», ha resaltado Cedillo, quien ha agregado que también hay «conocimiento» y «en la mayoría de los casos una tradición familiar que ha conseguido llegar hasta nuestros días» y que se combina con «una gran capacidad para innovar».
Un escaparate para artesanos
Farcama cuenta con 156 artesanos, de los cuales 81 son de Castilla-La Mancha, 50 de otros puntos del país y 25 de procedencia internacional, con presencia de hasta siete países.
La feria tiene a Grecia como país invitado y entregará la Medalla al Mérito Artesano al alfarero de La Roda (Albacete) Rafael Cebrián.
Los representantes de este país, venidos desde Creta, han explicado a EFE que han traído la artesanía de esta histórica isla en forma de madera tallada en esculturas, telas y joyas hechas a mano, o cerámica pintada.
En la feria también se reivindica este año, de manera especial, al damasquinado de Toledo, que cuenta con un expositor propio del damasquinador Amable Rodríguez y sus dos aprendices, Ana y Nuria.
Ana, alumna del curso de certificado profesional en la Escuela de Artes, reivindica que este arte «no se debería de perder» y advierte de que «quedan muy pocos damasquinadores», por lo que celebra que se haya impulsado una oferta formativa.
Otros han convertido en tradición acudir a la feria. Es el caso de Enrique, que lleva 14 años acudiendo a Farcama con su taller ‘El mono sin pelo’, que trae desde Alcázar de San Juan (Ciudad Real) una muestra de figuras hechas en cartón piedra.
Para artesanos como Enrique, la feria supone «una oportunidad» y una «suerte» poder participar en el evento, tal y como destaca: «Es uno de los mejores escaparates que tenemos en la región», apunta.










