Los curas rockeros cumplen 19 años: «es un regalo, un regalo de Dios»

Toledo (EFE).- El grupo de curas rockeros ‘La Voz del Desierto’ se formó en octubre de 2003 como algo puntual, para un encuentro de jóvenes de la Diócesis de Alcalá de Henares (Madrid). Pero ya llevan 19 años.

«Ha sido un regalo, un regalo de Dios», dice a Efe Alberto Raposo ‘Rapo’, sacerdote y guitarra (eléctrica) del conjunto.

La última actuación de ‘La Voz del Desierto’ antes de la pandemia fue en la ciudad de Toledo, en un abarrotado auditorio del colegio Nuestra Señora de los Infantes el 8 de marzo de 2020.

Tras dos años sin ofrecer conciertos, debido al coronavirus, retomaron el pasado mes de junio las actuaciones en una localidad también de la provincia de Toledo (Chueca).

Y este domingo han vuelto a Toledo para actuar en el Hospital Nacional de Parapléjicos, en un concierto gratuito organizado por el Servicio Religioso del centro.

La posibilidad de ofrecer su música en este hospital surgió a raíz de un sacerdote de la Diócesis de Alcalá que se cayó de la escalera mientras podaba y estuvo ingresado en el Hospital de Parapléjicos.

Además, el técnico de sonido del grupo es de Ajofrín (Toledo). Y cuando estuvo grave por la covid-19 fue ingresado en Parapléjicos, en la zona destinada a enfermos de coronavirus.

«Nos hace mucha ilusión poder, con la música, rezar un rato y, entre todos, animarnos», ha dicho ‘Rapo’.

Tres sacerdotes y cuatro laicos

TOLEDO.- ‘La Voz del Desierto’ se formó en octubre de 2003 como algo puntual, para un encuentro de jóvenes en la Diócesis de Alcalá de Henares (Madrid). EFE/Ángeles Visdómine

El grupo lo forman cuatro laicos y tres sacerdotes que compaginan sus labores pastorales con la música, de forma que muchas veces no pueden acudir a los conciertos que les llaman o seleccionan lugares cercanos a sus parroquias.

Excepto en verano, ya que en vacaciones pueden aprovechar para alejarse algo más.

De media suelen actuar una vez al mes, porque no pueden sacar tiempo para más, ha explicado ‘Rapo’.

El grupo se formó en octubre de 2003 para dar un concierto durante un encuentro de jóvenes de la diócesis.

«Era nuestra única pretensión, un solo concierto, pero a raíz de aquello nos empezaron a llamar de otros sitios y la cosa empezó a rodar, un poco providencialmente. Ha sido un regalo, un regalo de Dios», ha indicado.

Han levado su música también a América, incluyendo las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) de 2019 en Panamá.

«Qué más podemos pedir. Todos estos años han sido un regalo y siguen siendo un regalo para nosotros», ha admitido.

«Ganas de vivir la vida con cierta normalidad»

TOLEDO- El grupo de curas rockeros ‘La Voz del Desierto’ durante su actuación en el Hospital Nacional de Parapléjicos. EFE/Ángeles Visdómine

Desde la pandemia han notado que el público «tiene ganas de vivir la vida con cierta normalidad».

En el caso de su música, ganas «de escuchar música en vivo y rezar y alabar al Señor con nuevos bríos, con una nueva alegría, dando gracias de que esto haya pasado un poquito».

Las canciones de estos curas rockeros buscan rezar e invitar a los demás a rezar y conocer las Sagradas Escrituras.

Para que «entre todos nos animemos a alabar al Señor, levantarnos de nuestras dificultades y nuestros problemas y acercarnos a Dios y a la Virgen María para que nos vayan dando fortaleza en el camino», ha afirmado el sacerdote.

El grupo ya ha publicado seis discos, el último de ellos titulado «Tu rostro buscaré» y producido por Santi Fernández, batería de Los Secretos.

Tienen multitud de seguidores en redes sociales y algunos de sus videoclips, como el de la canción «Sin Tu Calor», supera las 300.000 visualizaciones en Youtube. EFE