Toledo (EFE).- La Policía Nacional de Castilla-La Mancha ha celebrado a su patrón, los Santos Ángeles Custodios, con un acto en el que se ha destacado la vocación de servicio personalizada en Pedro López, el primer agente de la región en recibir la Medalla de Plata al Mérito Policial.
Así se lo han reconocido en el acto, en el que han intervenido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; la delegada del Gobierno en la región, Milagros Tolón; y el jefe superior de Policía de Castilla-La Mancha, Francisco Herrero, ante más de 400 personas en la jefatura de Toledo.
Pedro López Ruiz, policía de Puertollano (Ciudad Real) fue condecorado con la máxima distinción que entrega en vida la Policía Nacional por impedir un atraco en Úbeda (Jaén) en el que resultó gravemente herido, y Herrero le ha calificado como «un policía de raza» mientras que García-Page le ha puesto como ejemplo de la «vocación» que implica la labor policial.
Prestigio y profesionalización
Durante su intervención, García-Page ha incidido en ese componente de vocación, pero también en el prestigio y la profesionalización de la Policía Nacional, que ha motivado que, en un momento de «degradación» de muchas instituciones cuente con un reconocimiento «que va más allá del BOE, que es el de los ciudadanos».
Ha resaltado asimismo la entrega y el respaldo familiar que tiene la labor policial, ya que «las familias de los policías son, también, un poco policías», y se convierten en un «colchón tras esa vocación».
García-Page ha manifestado que la Policía Nacional es un cuerpo «del que nos sentimos orgullosos» y ha resaltado su papel a la hora de convertir a la comunidad autónoma en una región «segura y tranquila».
Ha apuntado que, en una época donde «cunde de manera exagerada el egoísmo», la Policía «garantiza un baño de realismo» y el funcionamiento «correcto, como manda la ley» y contra el que choca «todo aquel que se inventa la realidad o que promete lo imposible», y se han convertido en «una certidumbre en un mundo muy incierto».
100 millones en infraestructuras para Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
Un acto en el que la delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón, ha recordado el compromiso del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de invertir 100 millones de euros en infraestructuras en la región para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y ha subrayado que la comunidad autónoma tiene un índice de criminalidad 10 puntos por debajo de la media nacional.
Asimismo, Tolón ha resaltado la inversión realizada en el cuerpo policial en la región, donde en los últimos siete años el salario medio ha subido un 38 %.
También ha subrayado que en 2025, la región ha alcanzado «un máximo de efectivos», con más de 1.700 agentes de Policía Nacional en la región, un 24 % más que en 2018.
La delegada ha incidido en su labor para combatir la violencia machista o la ciberdelincuencia, en un momento en que proliferan los «bulos» que se extienden en redes sociales, y en el que «hacer acusaciones falsas y sin pruebas también está de moda», frente a lo que ha abogado por potenciar la autoprotección y la formación.
Tanto Tolón como García-Page han dado la bienvenida «a su tierra» al nuevo jefe superior Francisco Herrero, que participaba en su primer acto del patrón al frente de la jefatura regional, y que ha resaltado también aspectos de la labor policial, como el humanitario.
Veinte condecoraciones
En un acto en el que se ha entregado más de una veintena de condecoraciones, Herrero ha apostado por las «sinergias como clave del éxito», en especial con la Guardia Civil y las policías locales, a quienes ha recordado que «juntos siempre somos más fuertes en defensa de los ciudadanos».
Al acto han asistido también, entre otras autoridades, el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, o la presidenta de la Diputación Provincial, Concepción Cedillo, así como representantes políticos como el secretario de Organización del PSOE, Sergio Gutiérrez, o el senador del PP, Vicente Tirado.