Adrián Arias|Valladolid (EFE).- Ambas son jóvenes, escritoras y han publicado recientemente su primera novela, pero huyen de etiquetas vacías como «promesas», que sólo hacen que «poner mochilas», ya que el gran deseo de Julia Viejo (Madrid, 1991) y Júlia Peró (Barcelona, 1995) es llegar a los lectores con sus historias sobre los problemas vitales de las mujeres y con un anhelo: llegar al público masculino.
Ambas han sido este martes las protagonistas de la 57 Feria del Libro de Valladolid, donde han presentado sus dos primeras novelas como escritoras: ‘Mala estrella’, en el caso de Viejo; ‘Olor a hormiga’, en el caso de Peró. Dos obras unidas por el hilo de la vida, como explican en una entrevista a EFE antes de la presentación.

Conectadas
Y es que, ambas obras están conectadas por su trasfondo. Protagonizadas por dos mujeres: en la obra de Viejo por una adolescente de 13 años y en la de Peró por una mujer a punto de entrar en la vejez, donde el paso del tiempo y, especialmente, el cambio de etapa vital, es el rito que guía las dos novelas.
«En la mujer estos cambios de etapas son muy importantes y marcan mucho. Son complejos, dolorosos y llenos de inseguridades, además de que acaban por influir en tu propia identidad», explica Viejo, que lamenta que muchas mujeres además sienten en todas estas etapas «la mirada y el juicio masculino».
Es por ello que las dos coinciden en el anhelo de que sus obras lleguen también a ellos, a los hombres, para que a través de sus historias se acerquen a estos procesos complejos de tránsito que viven las mujeres y que, en muchos casos, «son totalmente ajenos a ellos, ya que sus cambios de etapas son menos drásticos», insiste la autora madrileña.
Por su parte, Peró lamenta que, a nivel social, se «impone mucha violencia» en cuanto al cuerpo femenino y no solo en la etapa de la adolescencia, sino también en la vejez. Momento que ha escogido ella para ambientar su libro: «La violencia también recae en los mayores cuando vamos dejando que se apaguen», reflexiona.
El salto a la novela
Para las dos esta será su primera novela, un género al que llegan después de publicar algunos relatos, en el caso de Viejo, y de poesía en el de Peró, aunque ambas se han sentido muy cómodas, como aseguran, con este género que les ha permitido crear una estructura más pausada acorde a la historia que querían contar.
Y el camino hasta llegar a su primera novela no ha sido, como reconocen, fácil: «Tuve que llamar a varias puertas hasta que apostaron por mi», explica Viejo, quien indica que la juventud es «un arma de doble filo», ya que muchas veces hace que esas puertas no se acaben de abrir.
Además, las dos escritoras recelan del tópico de que los jóvenes no lean, ya que: «Desde la pandemia parece que ha habido un cambio de tendencia»: «Los jóvenes leen más de lo que nos creemos, otra cosa es lo que lean…», expresa Peró; mientras que Viejo se pregunta: «¿Desde cuándo la lectura ha sido algo ‘mainstream’?»
Inseguridades, desigualdad, soledad y futuro son los ejes que vertebran dos novelas que, como indican, «han sido muy bien acogidas» entre el público, que esperan consolidar con los años y sumar a su vez más hombres a sus páginas: «Tenemos mucho que contarles», apostilla Viejo. EFE










