Valladolid (EFE).- Castilla y León es la segunda comunidad de España con mayor porcentaje de fuga de enfermeras, en torno al 3,57 por ciento, con 3.600 que se jubilarán en los próximos diez años, y la necesidad de contar con otras 5.000 si quiere llegar a la media europea de 8,83 profesionales de la enfermería por mil habitantes, que actualmente está en 7,35 en la comunidad.
Estos son algunos de los datos que ha ofrecido este lunes en rueda de prensa el Consejo de Enfermería de Castilla y León y que se incluyen en el estudio nacional «La situación de la profesión enfermera. Informe de Recursos Humanos. 2023», según ha explicado su presidente Enrique Ruiz Forner.
Aunque Castilla y León con estos 7,35 enfermeros por mil habitantes está por encima de los 6,35 de media nacional, «debe prepararse» para afrontar esas jubilaciones, 3.600 en los próximos diez años y sólo 1.300 entre 2023 y 2025.

Castilla y León tiene 17.572 enfermeras colegiadas, con datos del 2023, de ellas 466 en atención primaria, con 5.408 en hospitales, con 3.628 profesionales entre los 55 y los 64 años.
Hacen falta más plazas: la demanda triplica a la oferta
Cada año salen de las facultades de enfermería públicas de Castilla y León, una por provincia, unos 953 estudiantes, con apenas variación en la oferta de entre 40 o 50 alumnos en los últimos años; mientras que la de los centros privados, otros tres en la comunidad, ha superado los cien.
El presidente del Consejo autonómico de enfermería ha recodado que la demanda para formarse en enfermería triplica a la oferta en la comunidad, y a la «fuga» a otras autonomías, ese 3,57 por ciento, el segundo mayor porcentaje autonómico tras el de Baleares, se suma los que se van fuera de España, unos 8.000, en este caso de todas las comunidades, en los últimos cinco años.
Ruiz Forner ha demandado programas para fidelizar el talento, como ya ocurre con los médicos; un aumento de las plazas que sacan en la comunidad; y una mejora de las condiciones laborales y profesionales, a que en el País Vasco, uno de los destinos de las enfermeras que salen de Castilla y León, cobran entre 300 y 400 euros más al mes, con mejores condiciones laborales.
Segovia, a la cola de la comunidad con 5,94 por mil
Y al igual que sucede con los médicos hay zonas de difícil cobertura y datos desiguales por provincias, con Segovia con 932 enfermeras, por debajo de la media autonómica y nacional con 5,94 e por mil habitantes, con lo que según las distintas agencias Eurostat, OCDE y la OMS necesitaría entre 397, 490 y 474 profesionales más según cada una de ellas.
En cuanto al resto de las provincias, según los datos del estudio, Ávila tiene 1.106 enfermeras, 6,9 por mil, y necesitaría 252 según Eurostat, 346 según la OCDEy 330 según la OMS; Burgos con 2.497 y 6,95 por mil, requeriría 546, 758 y 722, según cada organismo; León con 3.314 y 7,41 por mil, 474, 738 y 693 y Palencia, con 1.161 y 7,34 por mil, 179, 272 y 256.
Los datos de Soria indican que hay 760 enfermeras, para llegar a la ratio de la UE necesitaría 5, 8 o 49 más, según cada agencia; mientras que Valladolid, con 3.909, 7,45 por mil, necesitaría 535, 845 o 792; y Zamora, con 1.203, 7,23 por mil, 206,304 o 288, dependiendo de la entidad.
El dato de Salamanca, con 2.690 enfermeras, es de 8,24 por mil, y le harían falta unas 300 más, según ha estimado el Consejo ya que el dato del estudio de 11,34 por mil no se corresponde con la población y número de profesionales de la enfermería que tiene esa provincia.
Problemas también con los docentes en enfermería
La secretaria del Consejo, Isabel Galán, ha incidido además en que ese envejecimiento afecta también a los docentes que deben formar a las nuevas generaciones, que tienen una media de entre 45 y 59 años.
Y a los investigadores, donde los de menos de 30 años superan apenas el centenar.
1.800 euros netos con noches y festivos
El sueldo neto de una enfermera recién egresada, sin antigüedad, está en torno a los 1.800 euros en la sanidad pública de esa comunidad, superada por el País Vasco, Andalucía, Madrid o Cataluña.
Y en países como Noruega, uno de lo receptores de enfermeras españolas, por detrás del Reino Unido y Francia, una recién licenciada tiene de entrada contrato fijo, vivienda, gastos de luz o agua, un sueldo superior e incluso les pagan un par de viajes al año para volver a su país de procedencia, ha reflexionado Ruiz Forner.
El presidente del consejo ha demandado no solo llegar a la paridad médico-enfermera como busca actualmente la Consejería de Sanidad, sino incluso superarla, y ha defendido que invertir en enfermería «favorece la economía y reduce el gasto». EFE