Valladolid (EFE).- Los empresarios mexicanos Gabriel Solares y Enrique Uruñuela (Ignite Sports) serán copresidentes en el Real Valladolid de fútbol con el objetivo de institucionalizar el club, profesionalizar la gestión y priorizar el control del gasto, mientras que Víctor Orta será el nuevo director deportivo.
Según han explicado este lunes, durante una multitudinaria rueda de prensa celebrada en el estadio José Zorrilla, la institución siempre estará por encima de cualquier persona y tienen claro que su presencia en la ciudad va a ser permanente, a diferencia de su antecesor en el cargo, Ronaldo Nazario.
«Para nosotros esto es un proyecto de vida y queremos que el Real Valladolid no solo logre ascender a primera sino que se estabilice en la categoría, que es la que se merece por su historia», ha precisado Solares.

Nueva etapa
El director general del club, Luis García, ha abierto la comparecencia para asegurar que comienza una nueva etapa en la que se dará continuidad a la historia de la entidad, marcada por una constante búsqueda de la mejoría y el crecimiento.
Posteriormente, ha tomnado la palabra Gabriel Solares, quien ha agradecido el «gran recibimiento» que se les ha dispensado en la ciudad, incluida una afición a la que han visto con «ilusiones renovadas», lo que le ha generado «mucha alegría».
Solares ha explicado que hasta el 25 de junio no se cerró de forma definitiva la compra-venta del club, que da la mayoría accionarial a Ignite Sports, grupo formado por catorce inversionistas que buscan la profesionalización en el sistema de trabajo, la excelencia y el respeto por la corporación.
Compañeros de viaje
Cuentan con el 54 por ciento de las acciones del Real Valladolid, mientras que otro 33 por ciento está en manos de Ben Oldman, un fondo de inversión europeo que será compañero de viaje dentro del consejo de administración junto a Solares y Uruñuela.
«No compartimos la visión presidencialista porque es un proyecto de institución y se buscará lo mejor por y para esta. Vamos a hacer volver al Real Valladolid a la posición histórica que se merece, consolidarlo en Primera y convertirlo en símbolo de identidad y orgullo para todos los vallisoletanos», ha manifestado Solares.

Referente y catalizador
Esperan que el club sea también «un referente para Castilla y León y un catalizador social para las personas que forman parte de él», porque el Real Valladolid pertenece «a todos los pucelanos», ha añadido.
Aunque el cambio será evidente, ha destacado que durante los últimos años «se han hecho muchas cosas bien» y es lo que tratarán de reforzar, además de mejorar diferentes áreas de control con una comunicación transparente, clara y estrechando la relación del club «para con su comunidad».
En este sentido, ha indicado que la institución cuenta con una importante masa social de más de 24.000 personas que demuestran «el compromiso de la gente con su equipo», por lo que es importante devolverles la ilusión y contar con su apoyo.
Cambios
Por su parte, Uruñuela ha remarcado que habrá cambios como en todas las nuevas etapas pero teniendo como cimiento los valores de entrega y honor del club, para lo cual ha pedido un trabajo conjunto con unión y orgullo.
El fin es institucionalizar el club, ya que eso centraliza su política de gestión, y profesionalizar los procesos y la toma de decisiones: «No habrá nada ni nadie por encima de la institución y se va a trabajar por y para ella», ha insistido.
Solares, ha recordado que, tanto él, que llevará la parte administrativa y financiera, como Uruñuela, que se hará cargo de los temas jurídicos, tienen experiencia en la gestión de empresas deportivas y sabe que «el fútbol se siente con el cuerpo, pero se decide con la cabeza».
Ha advertido de que el club debe tener más independencia económica y ser más eficiente en el control del gasto, y concedido importancia a la necesidad de diversificar las inversiones en una industria del fútbol en la que, muchas veces, «hay que nadar contracorriente», hga apostillado.
Proyecto de vida
También ha reconocido que la relación con Ronaldo Nazario, durante la operación de compra-venta del club fue muy buena y que el anterior mandatario hizo todo lo que estuvo en su mano para dejar su propiedad bajo el mando de gente preparada y con ilusión.
No quieren pensar a corto plazo, puesto que su llegada a Valladolid va más allá en el tiempo y, por eso, lo consideran «un proyecto de vida», ya que el aspecto social va a tener también mucha trascendencia para ellos, formando parte de la comunidad.
Pero son conscientes de que el tiempo apremia, en cuanto a la confección de la plantilla, que estará en manos del nuevo director deportivo, Víctor Orta, un viejo conocido en el Real Valladolid, que ha regresado «con más ganas aún» que en su primera etapa en el club.