Valladolid (EFE).- El proyecto de presupuestos de Castilla y León para 2026 contará finalmente con sendas enmiendas a la totalidad de las cuentas por parte de los principales grupos de la oposición, el PSOE y Vox, lo que anticipa que el texto presentado por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (PP), será rechazado el próximo jueves por el Pleno del Parlamento autonómico.
A esas dos enmiendas se suman también las presentadas este lunes por UPL-Soria Ya y el Grupo Mixto, con lo que todos los grupos de la oposición han rechazado el proyecto de ley defendido en solitario por el PP, lo que aboca a Castilla y León a una nueva prórroga presupuestaria, la segunda consecutiva, y a afrontar en esta situación la cita electoral prevista para marzo.
Desacuerdo
Este desacuerdo entre el PP y Vox llega en un momento clave de las conversaciones que mantienen ambos partidos en la Comunidad Valenciana para que los populares mantengan el Gobierno en ese territorio y evitar las elecciones, según han apuntado a EFE fuentes parlamentarias de Vox en Castilla y León, quienes cuestionan que en otros territorios el PP sí llegue a acuerdos con propuestas similares a las planteadas en esta comunidad.
Tras registrar su enmienda, el secretario general del Grupo Socialista, Pedro González, ha remarcado la «soledad más absoluta» en la que queda Mañueco, con una «nula voluntad de negociación» con la oposición, por lo que ha ironizado con la búsqueda del «socio natural» del que hablaba el pasado sábado el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo (PP), en referencia a Vox.
«A Mañueco sólo le queda un camino, que es que el día 21 (de noviembre) cierre las Cortes de Castilla y León, presente su dimisión y convoque elecciones autonómicas lo antes posible dado el resultado y la soledad más absoluta en que se instala el presidente», ha resumido González.
Vox compara con otros territorios
Por su parte, el portavoz de Vox en las Cortes de Castilla y León, David Hierro, ha defendido la enmienda y ha culpado a Mañueco de negarse a negociar medidas que sí han acordado ambos partidos en otros territorios como Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares.
«Ha sido el Partido Popular de Extremadura, ese que se niega a negociar y que mantienen continuos postulados de izquierdas. Las urnas hablarán y pondrán a cada uno en su sitio», ha afirmado Hierro en declaraciones a los periodistas, a las puertas del registro de las Cortes de Castilla y León.
Hierro ha añadido que Mañueco ha demostrado en estos días que es «mucho más parecido a Guardiola» de lo que pensaban, en referencia a la presidenta extremeña y su adelanto electoral tras no alcanzar un acuerdo, pero ha restado importancia a que en Castilla y León se adelanten los comicios unas semanas porque ve a Vox «muy preparado para ir a esas elecciones».
El representante de Vox ha recordado que tras la reunión mantenida el sábado con el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo (PP), parecía que había algún margen de acuerdo porque el PP-CyL se había parecido más al «PP valenciano», pero este lunes ha cambiado esa percepción y Mañueco ha actuado «con la soberbia con la que viene actuando habitualmente».
En este sentido, el portavoz de Vox ha augurado que Mañueco pueda hablar de «chantajes», pero le ha recordado que su partido ha aceptado propuestas similares en otros territorios, sin que Feijóo haya visto esos acuerdos como cesiones a un chantaje.
Los grupos minoritarios también enmiendan
Aunque eran los más interesados en llegar a la tramitación de las enmiendas parciales, finalmente tanto el Grupo UPL-Soria Ya como el Grupo Mixto han optado por presentar sendas enmiendas a la totalidad del presupuesto.
En el caso de la Unión del Pueblo Leonés, ha considerado que las partidas previstas son «insuficiente para León, Zamora y Salamanca», además de denunciar la «falta de avances» en las conversaciones; mientras que en el caso de Soria Ya, su portavoz Ángel Ceña ha cuestionado la voluntad real de acuerdo para aprobar unos presupuestos que estaban «pensados para fracasar» ante la cercanía electoral. EFE









