Valladolid (EFE).- El exviceconsejero de Economía de la Junta de Castilla y León Rafael Delgado ha asegurado este miércoles que no ordenó la paralización administrativa de proyectos de parques eólicos y ha subrayado que quien mandaba en la Consejería era su responsable, el ya fallecido Tomás Villanueva.
Delgado ha sido el primero de los catorce acusados que ha declarado en el juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Valladolid por supuestas irregularidades en la concesión de autorizaciones de parque eólicos que desembocaron en beneficios económicos – mordidas -.

Delgado fue viceconsejero de Economía entre 2003 y 2007, secretario general de este departamento de 2007 a 2011 y secretario general de Educación con anterioridad, de 1999 a 2003, cuando era director general de esta consejería Andrés Martín de Paz, también encausado.
Relación profesional
Preguntado por el fiscal acerca de si entabló amistad con De Paz, Delgado ha respondido que no, que solo mantuvieron una relación profesional.
En el mismo sentido, que solo mantuvo una vinculación profesional, ha contestado al representante del ministerio público al ser interrogado por su relación con otro de los procesados, el empresario Alberto Esgueva, cuando ambos coincidieron en la empresa publica ADE Internacional Excal S.A.
Delgado, quien ha especificado que su función como consejero consistía en apoyar las tareas de dirección del consejero, ha expuesto que tanto en el sector eólico como en otros se decidió favorecer la entrada de socios locales, lo que en este ámbito concreto se iba a vehicular a través de grandes compañías eléctricas.
La figura de la avocación, decisión del consejero
El fiscal también ha preguntado al acusado por la instrucción 2/2004, mediante la que se estableció la avocación, que consistía en que la competencia de autorización de parques eólicos pasaba a depender del viceconsejero en lugar de los Servicios Territoriales de Industria de las nueve provincias como hasta entonces.
Delgado ha sostenido que esa instrucción la mandó Tomás Villanueva, quien se comprometió con Red Eléctrica a otorgar las autorizaciones administrativas previas de acuerdo con las propuestas de evacuación de energía de cada nudo de Red Eléctrica.
Lo pidió Red Eléctrica para tener un único interlocutor en vez de nueve y se realizó la avocación para centralizar las autorizaciones y ajustarse a los límites de evacuación de cada año en las subestaciones, ha considerado.
Paralizaciones
El procesado ha negado que ordenara que no se solicitase la avocación si no había asegurada una participación de socios locales. Al ser cuestionado por la paralización de determinados parques eólicos, ha subrayado que él nunca los paralizó, ha insistido en que quien mandaba era el entonces consejero, y también ha mantenido que no ordenó a nadie que vendiese participaciones.
Interrogado por el motivo de que la avocación se ciñese al viceconsejero en lugar de a la Dirección General de Energía y Minas, encargada de emitir los informes sobre los proyectos, ha afirmado que el consejero dijo que el director general estaba en León y que él prefería a alguien en Valladolid, en la sede de la Consejería.
Con el consejero
Acerca de la declaración en la vista oral de un testigo que dijo que era Delgado el que cortaba el bacalao en los parques eólicos, el acusado ha manifestado que ese testigo no dijo que se reuniera con él, con quien se reunía era con el consejero.
Sobre el rechazo a autorizar determinados proyectos de parques eólicos, Delgado ha dicho que era una negativa del consejero para quienes no tuvieran capacidad económico-financiera para ejecutar los proyectos.
La Fiscalía Anticorrupción demanda provisionalmente penas que suman 36 años de prisión para Delgado por un delito continuado de prevaricación, dos delitos continuados de cohecho, un delito continuado de tráfico de influencias y seis delitos de extorsión.