Valladolid (EFE).- Miles de niños han desafiado al frío este lunes en Castilla y León con la ilusión de ver en las calles a Melchor, Gaspar y Baltasar en las tradicionales cabalgatas, antes de la noche más mágica del año, en la que los Reyes Magos depositarán los regalos en las casas de los pequeños.
A pesar de las advertencias sobre las bajas temperaturas, en algunos lugares bajo cero durante la tarde de la víspera de la festividad de la Epifanía, menores y adultos se han concentrado en las nueve capitales de provincia de la Comunidad, donde han tratado de recoger alguno de los caramelos que han lanzado los cortejos reales, en total más de 20.000 kilos de dulces en Castilla y León.
Los Magos de Oriente han llegado en distintos medios de locomoción hasta la Comunidad, donde uno de los puntos que antes les ha recibido ha sido León, durante la mañana, hasta donde se han desplazado en tren.
Con la puntualidad esperada, han llegado a la estación de ferrocarril de León, donde le esperaban cientos de niños con sus familias y pancartas para hacerles el mejor recibimiento como preludio a uno de los días de más ilusión para los más pequeños de la casa.
La comitiva real, acompañada de numerosos pajes, salió desde el apeadero de Quintana Raneros, donde decenas de niños también les esperaron para entregar las cartas con sus peticiones.
Ya por la tarde, los pequeños han presenciado en León la gran cabalgata, que este año ha estado dedicada al mundo animal.
El frío, que se ha hecho notar el León, ha sido una de las constantes en la capital abulense, donde una ligera nevada ha dado paso a unas gélidas temperaturas durante la jornada.
Ya el 2 de enero el consistorio de la capital abulense recomendó utilizar «vestimenta y calzado adecuados» para acudir a ver el desfile ante la previsión meteorológica.
Mucha ropa de abrigo ante un acontecimiento que arrancó en las inmediaciones de la Estación de Ferrocarril, a la que llegaron los Reyes Magos, con una comitiva integrada por 15 carrozas, grupos de animación y acompañamiento musical.
En el trayecto, se repartieron 2.100 kilos de caramelos y se habilitó una plataforma reservada para personas con movilidad reducida (PMR), así como un espacio sin sobrecarga sensorial para personas con trastorno del espectro autista.
Bufandas, gorros y manoplas
Bufandas, gorros y manoplas abundaron también en la cabalgata de Segovia, una ciudad que amaneció cubierta de nieve durante la mañana de la víspera de Reyes y donde el Alcázar fue el punto de partida de la cabalgata.
La previsión del desfile, tras pasar por la plaza Mayor de la ciudad, incluyó la finalización a los pies del Acueducto, con un escenario para que Melchor, Gaspar y Baltasar reciban las peticiones de los niños segovianos.
En Burgos, quince compañías y más de 750 personas han participado en la cabalgata, que este año ha incluido como novedades un espectáculo musical y pirotécnico y otro circense.
Los acompañantes de los Magos ha repartido 5.260 kilos de caramelos de ocho tipos diferentes, el 80 % de ellos blandos, antes de que Sus Majestades se dirigieran a los niños desde el balcón del Ayuntamiento.

Los Reyes Magos han llegado en coche hasta Zamora, donde se han desplazado en carrozas con sus tronos reales y un séquito integrado por cerca de medio millar de personas.
Piruletas sin gluten
Como Melchor, Gaspar y Baltasar han pensado en todos, han repartido 60.000 piruletas sin gluten ofrecidas en mano a los más pequeños.
Los asistentes a la cabalgata de Valladolid han tenido la oportunidad de presenciar un desfile marcado por la temática navideña y con numerosos guiños a la conmemoración de dos aniversarios relevantes para la historia de la ciudad, el bicentenario del cuerpo de Policía Municipal y los 75 años de la llegada de la factoría Renault.
Más de medio millar de personas ha formado parte de la comitiva real, en torno a ocho carrozas y diferentes espectáculos, antes de que los Magos de Oriente se despidieran desde el balcón de la Casa consistorial para comenzar poco después con su reparto de regalos en las viviendas.
Como cada 5 de enero, para llegar a Palencia, los tres Reyes han elegido también carrozas, acompañados por una multitudinaria comitiva para repartir 1.500 kilos de caramelos y cerca de 7.000 regalos a lo largo del recorrido.
Espectáculos de animación
Quienes ha acudido al desfile han podido disfrutar de media docena de espectáculos de animación, entre ellos uno con la presencia de la ballena Moby Dick, junto a elementos ya tradicionales como el antiguo camión de bomberos conocido como “el abuelo”.
Los Reyes Magos también han llegado hasta Soria en carrozas desde las que han repartido 2.500 kilos de caramelos y 3.000 unidades de golosinas.
Tampoco han faltado los caramelos en Salamanca, con la distribución de más de 6.000 kilos, desde un séquito real formado por más de 600 personas que han recorrido varias calles con tres tronos reales en forma de estrella acompañados de nueve carrozas, y ocho espectáculos de animación.
Tras las cabalgatas, los niños ya se han retirado a descansar, no sin antes dejar los zapatos relucientes y un poco de comida con el fin de que Melchor, Gaspar y Baltasar repongan fuerzas en esta larga noche de ilusión. EFE