Más de 600 camiones han pasado la noche embolsados en Benavente (Zamora) por las restricciones por el temporal reanudan la marcha a sus destinos. EFE/Mariam A. Montesinos

Camioneros que reanudan la marcha tras el temporal: «No hemos visto ni un copo de nieve»


Benavente (Zamora), (EFE).- Entre los más de 600 transportistas que a causa de las restricciones a la circulación de camiones por la borrasca Ingrid han pasado la noche en Benavente (Zamora), donde confluyen las autovías de acceso a Galicia A-52 y A-6, la sensación generalizada es la de haber perdido el tiempo y no haber podido regresar a casa por una prohibición de circular que no entienden.

Cuando este sábado por la mañana han podido reanudar la marcha, muchos de ellos han lamentado no haber estado las últimas horas con la familia, como el camionero gallego Ismael Alonso, que apenas ha avanzado cien kilómetros desde el jueves, camino del destino final de su ruta en Ribadavia (Ourense).

Banner WhatsApp

Antes de continuar la ruta desde Benavente, donde ha pasado la última noche, Ismael Alonso ha declarado a EFE que no ha visto “ni un copo de nieve, y desde ayer miramos también las cámaras de la DGT y estaba todo limpio».
Por ello, ha lamentado el retraso de dos días que lleva en su viaje desde Alicante a Ribadavia con un transporte de material de construcción.

«A esta hora ya era para estar en casa»

También Ana, una transportista portuguesa residente en Pontevedra, que ha hecho noche en Madrid como consecuencia de las restricciones para camiones y este mediodía se encontraba a la espera de poder descargar su camión frigorífico en Benavente, ha lamentado el retraso, porque «a esta hora era ya para estar en casa».

En su caso, en la Comunidad de Madrid sí llegó a ver la nieve, aunque tampoco tuvo opción alguna de continuar camino, ya que, como ha señalado, les desvío la Guardia Civil a un aparcamiento para pasar en él la noche.

La Guardia Civil para a camiones y vehículos pesados el viernes en la N-122 PK 158 en Vadocondes sentido Soria.. EFE/ Paco Santamaría

Igualmente en Villalba (Madrid) pasó la noche otro transportista portugués que se dirige a Tomiño (Pontevedra), Rui Lage, que ha explicado que en su caso no pasó frío porque tiene calefacción en el camión, pero hay otros que no y llevan mucho peor el hacer noche obligada de camino.

Preocupación por posibles restricciones

Tampoco Constantino, un camionero de la multinacional Amazon, ha tenido problemas al pasar la noche en Oviedo, aunque su preocupación ahora es que, pese a lo indicado por la DGT, algún panel de tráfico aún anunciaba restricciones por la A-6 hacia Madrid, que es su próximo destino, según ha explicado.

Mayor retraso acumula el transportista coruñés Sergio Varela, que desde una cafetería del entorno del Centro de Transportes de Benavente ha criticado unas restricciones que en el sector nadie ha entendido y que «por la apariencia» no han sido acertadas, ya que no han visto la nevada en muchos sitios en los que han parado a los camioneros.

«Tampoco fue una cosa para decir hay que estar aquí tirados 30 horas de nuestras vidas porque, aparte de la mercancía, que será muy importante para ellos, nosotros tenemos vida también, tenemos casa, familia», ha indicado.

A ello se suma el problema de los descansos semanales, ya que «yo podría arrancar hace tres horas, pero tengo que esperar hasta la una de la tarde aquí como un tonto», ha asegurado.

Su conclusión de lo ocurrido con las restricciones a camiones a raíz de la borrasca Ingrid es clara: «para mí que se les fue de las manos», ha señalado mientras apuraba el café antes de poner rumbo a A Coruña. EFE