Valladolid (EFE).- El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado solicitar al Gobierno de España la declaración de zonas afectadas gravemente por una emergencia -antes conocida como zona catastrófica- para todas las provincias afectadas por las borrascas del 13 al 19 de febrero y, en concreto, por las inundaciones derivadas del desbordamientos de arroyos y ríos y el exceso de lluvias en el campo.
La solicitud, que ya había sido anunciada por el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, se circunscribe a las últimas borrascas que ha afectado al país durante las últimas semanas, las denominadas Oriana y Pedro, con nevadas, lluvias, deshielo y fuertes vientos.
El portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, ha reconocido este jueves a preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que es pronto para contar con una valoración económica de los daños ocasionados por las borrascas en infraestructuras, servicios, edificios públicos y privados y explotaciones agrarias y ganaderas.
Ha insistido en que los daños en viviendas están todavía pendientes de valorar por parte de los seguros; lo mismo para infraestructuras y servicios públicos, si bien la Junta ofrece su apoyo a ayuntamientos para reparación de daños en carreteras, calles, suministros o depuración de aguas, alumbrado u otros servicios.
Daños no tan intensos como en otras autonomías
En cuanto al campo, Fernández Carriedo ha reconocido que los daños no han sido de la intensidad de otras comunidades autónomas pero las inundaciones y el exceso de lluvias ha impedido completar la cosecha en cultivos como el maíz, ha limitado la realización de actividades propias del campo y puede provocar la pérdida de cosecha del cereal de invierno.
La Junta de Castilla y León ha explicado, en nota de prensa, que las dos últimas borrascas, con lluvias intensas, nieve y fuertes rachas de viento que activaron los avisos naranja, han agravado una situación hidrológica ya complicada en la Comunidad por efecto de borrascas anteriores.

Situación hidrológica agravada
Como consecuencia de estos episodios se han registrado inundaciones y daños en bienes públicos y privados, infraestructuras y servicios esenciales en numerosos municipios, y la Junta ha mantenido activo el Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla y León (INUNCYL).
Ha explicado que la petición de declaración de zonas afectadas gravemente por una emergencia para todas las provincias de la Comunidad -la antigua zona catastrófica- se fundamenta en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, y debe ser el Consejo de Ministros en el que firme la declaración.
Los efectos acumulados de las borrascas Oriana y Pedro, sumados a los episodios meteorológicos previos, han provocado daños en viviendas y enseres, explotaciones agrícolas, ganaderas y forestales, pequeñas empresas, infraestructuras municipales y redes viarias, así como afecciones medioambientales.
Además, las entidades locales han debido realizar actuaciones urgentes e inaplazables para garantizar la seguridad y restablecer servicios básicos, circunstancias todas ellas que justifican la petición.
La Junta ha recordado que esta declaración permite activar un conjunto de medidas extraordinarias destinadas a apoyar la reparación de daños en viviendas, infraestructuras y explotaciones económicas, así como compensar los gastos asumidos por las administraciones locales.