Valladolid (EFE).- Más de mil millones de euros en exportaciones, concretamente 1.051, están en riesgo en Castilla y León por el estallido de la guerra en Irán y su extensión a toda la zona de Oriente Próximo y la crisis abierta entre Estados Unidos y España por su apoyo a este conflicto, incluida la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de cortar las relaciones comerciales.
Ante este panorama mundial, la Junta de Castilla y León ha expresado este jueves su preocupación por el impacto económico que puede tener la escalada del conflicto en Oriente Próximo sobre el comercio internacional, especialmente por las posibles consecuencias para una comunidad autónoma con un fuerte perfil exportador.

Así lo ha señalado el portavoz del Ejecutivo autonómico, Carlos Fernández Carriedo, al ser preguntado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, por la situación internacional y por las posibles repercusiones de la guerra.
El portavoz ha evitado pronunciarse sobre la postura del Gobierno central en relación con el conflicto al considerar que se trata de un debate político entre partidos en pleno periodo electoral.
No obstante, sí ha reconocido que la evolución de la situación internacional genera «inquietud» por sus posibles efectos económicos.
Como ha detallado Cariedo, la preocupación se centra en varios factores: las posibles restricciones al comercio internacional, el aumento del coste de materias primas y bienes energéticos y el impacto que estas tensiones puedan tener sobre la inflación.
Según ha explicado la Junta, estos elementos pueden repercutir en toda la cadena de valor de la producción y, en consecuencia, en el conjunto de los sectores productivos de la comunidad.
El saldo exportador con EE.UU. y Oriente Próximo
Como ha detallado el también consejero de Economía y Hacienda, en 2025, las exportaciones de la Comunidad hacia Estados Unidos superaron los 740 millones de euros, lo que supone un incremento superior al 7 % respecto al año anterior «a pesar de la existencia de aranceles».
El superávit alcanzó los 412 millones de euros y la tasa de cobertura se situó en el 226 %, lo que significa que la comunidad exporta a ese país un 126 % más de lo que importa.
Entre los principales productos exportados destacan la maquinaria y los bienes de equipo, seguidos por el sector de la automoción y el agroalimentario. A ellos se suman también las exportaciones de los sectores químico, farmacéutico y cosmético.
Oriente Próximo constituye otro mercado relevante para las empresas de Castilla y León, en 2025, las exportaciones a los países de esta región alcanzaron los 311 millones de euros, con un superávit comercial de 195 millones.
En este caso, la comunidad exporta un 168 % más de lo que importa desde esos países y el principal sector exportador es el agroalimentario, seguido de la automoción, la industria química y la fabricación de maquinaria y bienes de equipo.
Por este motivo, la Junta considera que cualquier deterioro de la situación internacional que afecte a estos mercados puede tener «consecuencias negativas» para el tejido empresarial de la comunidad.
Información para afectados
Además de la dimensión económica, el Gobierno autonómico también ha activado medidas informativas para los ciudadanos de Castilla y León que residen en la región.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en los países de Oriente Próximo residen actualmente 545 personas originarias de Castilla y León, aunque fuera de estos datos quedan los viajeros y ciudadanos que estaban de paso en la zona.
De ellas, 241 viven en Emiratos Árabes Unidos, 88 en Arabia Saudí, 85 en Catar, 80 en Israel y 51 en Jordania.
La Junta ha habilitado un apartado específico en su portal de Acción Exterior con recomendaciones dirigidas a ciudadanos de Castilla y León que residan, se encuentren desplazados o estén en tránsito por los países afectados.
También ha activado el teléfono de información 012 para ofrecer orientación sobre seguridad personal, asistencia consular y contacto con embajadas y consulados.
El Ejecutivo autonómico ha señalado además que mantiene contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores y con las embajadas españolas en la zona para seguir la evolución de la situación y coordinar posibles actuaciones si fueran necesarias. EFE









