León (EFE).- La candidata de la Unión del Pueblo Leonés (UPL), Alicia Gallego, la primera y única mujer a la cabeza de un partido con representación parlamentaria que se postula a presidir Castilla y León, ha lamentado que la mujer en política aún sea considerada un “escaparate», una manera que tienen los grandes partidos de “cubrir expediente”.
En el marco de la celebración de este 8 de marzo, Día de la Mujer, Alicia Gallego ha reflexionado en una entrevista con EFE que los grandes partidos “viven más de cara a la galería que de cara a la realidad” en unas cuestiones de igualdad en las que “queda mucho por hacer”.
Ha lamentado que un día como este 8M “los grandes partidos vayan a hacerse la foto” cuando después muestran “un silencio inaceptable cuando aparecen casos de acoso dentro de sus formaciones”.
“A unos y a otros les salpica la hipocresía, cuando se conocen esos casos o comentarios con frases muy desafortunadas para la mujer”, ha asegurado.
Mucho por hacer contra los techos de cristal
«Cuando ves cómo funcionan los partidos te das cuenta de que todo es manejado en base a sus cuotas, que la mujer muchas veces es el escaparate o la estética que tienen para cubrir un expediente, pero realmente no se valora y todavía queda mucho por hacer para romper esos techos de cristal”, ha añadido.

Gallego ha confesado su temor ante el avance de discursos que cuestionan las políticas de igualdad y que amenazan con retrocesos precisamente en los derechos de las mujeres.
“Es triste volver a ver o a oír ciertos mensajes o discursos que estuvimos oyendo durante estos cuatro años anteriores, bastante ofensivos para la mujer, o cómo se ha negado el aborto cuando es un derecho reconocido. Es un peligro para una sociedad que tiene que ser democrática, avanzada y que tiene que vivir en base a unos derechos que reconoce la Constitución”, ha apostillado.
Primera candidata y alcaldesa pionera
Ella fue la primera alcaldesa de Santa María del Páramo, un municipio leonés de algo menos de 3.000 habitantes, pero nunca ha sentido que no se la aceptara por ser mujer.
“Es el mundo rural, un municipio con población envejecida, pero la gente mayor lo aceptó con tanta normalidad como una persona joven. Es decir, muchas veces son los discursos políticos de odio los que promueven una ideología que para mí está anticuada y que no se corresponde con la realidad”.
Su partido, la Unión del Pueblo Leonés, siempre ha visto “con normalidad” que las mujeres estén en política, ha confesado, y pone como ejemplo el haber sido elegida secretaria general de la formación.
“Yo noto el calor y el apoyo de mis compañeros, de los hombres y de las mujeres por igual. Nosotros siempre hemos visto con naturalidad que las mujeres formemos parte de órganos directivos o de secretarías que forman parte de la estructura del partido”, ha añadido.
Por contraposición, ha confesado que se sorprendió cuando entró por primera vez en las Cortes de Castilla y León “porque los partidos, mayoritariamente, estaban constituidos por procuradores y no por procuradoras”.
“Pero a raíz de dimisiones, o del hecho de que esos procuradores accedían a otros puestos superiores, entraban mujeres por ser las siguientes en la lista y se fue conformando otra fotografía”, la que debería marcar el futuro de las Cortes de aquí en adelante, ha confiado. EFE