El presidente de la Junta de Castilla y León en funciones y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco (d), reúne a la Junta Directiva del PP-CyL para analizar los resultados electorales del pasado domingo y organizar los primeros contactos con otras formaciones políticas. EFE/Nacho Gallego

Mañueco asume la «obligación» de pactar, pero sin «amenazas de bloqueo» ni «espantadas»

Valladolid (EFE).- El presidente del PP de Castilla y León y candidato a la reelección como presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha asumido este viernes la «obligación de poner en marcha la legislatura cuanto antes», con diálogo para alcanzar un pacto que de lugar a un gobierno sin «amenazas de bloqueo, espantadas o mociones de censura».

Durante la clausura de la Junta Directiva del PP de Castilla y León, celebrada en la Feria de Muestras de Valladolid, sin alusiones expresas a Vox pero sí contra «el sanchismo», Mañueco ha subrayado que «se mire por donde se mire» su partido ha ganado las elecciones, por lo que ha dado por hecho que el futuro acuerdo al que «se tendrá que llegar» contará con la «base del proyecto del PP».

El presidente de la Junta de Castilla y León en funciones y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco (d), reúne a la Junta Directiva del PP-CyL para analizar los resultados electorales del pasado domingo y organizar los primeros contactos con otras formaciones políticas. EFE/Nacho Gallego

En este sentido, ha hecho un llamamiento a «evitar todo tipo de problemas» en las negociaciones y buscar «soluciones», para conseguir un acuerdo de «pilares firmes» y para cuatro años, que no tenga riesgo de ruptura, como ocurrió la pasada legislatura con la salida de Vox del gobierno de coalición.

Mañueco ha defendido que los ciudadanos han encomendado al PP que «lidere esta transición» y sitúe su proyecto político como «guía para los futuros pactos de gobierno», que se ha propuesto comenzar a fraguar con las reuniones que mantendrá la próxima semana, con un encuentro con Vox en primer lugar el miércoles y al día siguiente con el resto de partidos, en una ronda que cerrará con el PSOE.

Lleno de energía e ilusión

No obstante, ha insistido en que su idea es formar un «gobierno de todos y para todos», para lo que ha pedido mirar a su cara para observar que está «lleno de energía» y con «ilusión», aunque ha añadido que su objetivo es mantener la «eficaz gestión», pero también seguir «construyendo una alternativa al sanchismo».

El presidente de la Junta de Castilla y León en funciones y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, durante la clausura de la Junta Directiva del PP de Castilla y León, celebrada en la Feria de Muestras de Valladolid, este viernes. EFE/Nacho Gallego

En este sentido, se ha mostrado convencido de que el futuro acuerdo en Castilla y León debe contribuir a «demostrar que sí se pueden cambiar las cosas» a nivel nacional, para lo que ha pedido a otros partidos decidir si forman «parte de la solución» o del «problema».

«Vamos a dialogar con todos los partidos, pero no habrá pacto de gobierno con el PSOE de Castilla y León», ha resumido Mañueco sobre la idea que lleva repitiendo desde la noche electoral para marcar distancia con los socialistas: «Vamos a mantener al sanchismo alejado de nuestra tierra porque no son de fiar y no queremos su modelo de gestión, que quede clarísimo», ha zanjado.

No obstante, también ha avisado de que el contenido de ese posible acuerdo de gobierno tendrá que versar sobre «las cosas de Castilla y León, para Castilla y León y dentro de las competencias de Castilla y León», en referencia a algunas de las exigencias planteadas por Vox en materia de inmigración.

Para todo este proceso de conversaciones, Mañueco ha apelado a la «tranquilidad», la «discreción» y el «sentido lógico» para «tejer los acuerdos que sean necesarios»: «No vamos a defraudar ese mandato», ha remarcado el candidato del PP a la reelección como presidente autonómico, quien ha hablado de «holgura» en el triunfo del PP del pasado domingo.

También ha apelado a la «altura de miras» de los interlocutores del PP, a quienes ha reclamado que «lo único que debe guiar» estas conversaciones es «el interés general» de los ciudadanos. EFE