Adrián Arias |
Valladolid (EFE).- Hay vueltas que se corren a pedaladas y otras que sirven para reencontrarse con uno mismo, como le ocurrió al músico Jon Andoni Moreno (1990, Ermua, Vizcaya), voz del grupo Momak, al regresar a su hogar, donde compuso la sintonía que pondrá ritmo a la próxima Vuelta al País Vasco (Itzulia), que arranca este 6 de abril.
El sencillo ‘Itzuliko naiz’, que puede traducirse como “volveré”, ha sido el tema escogido como sintonía oficial de la carrera, en un juego de palabras que, en el caso del cantante, remite también a su retorno a Euskadi tras casi dos décadas viviendo en Valladolid, como explica en una entrevista con EFE tras conocerse la selección de su canción.

“La canción habla de mi vuelta, de volver a la esencia, de abrazar las sombras, en definitiva, de indagar en lo más hondo de cada uno”, expresa Moreno.
La vuelta como reencuentro
Esa idea del regreso atraviesa también su trayectoria vital y musical. Vizcaíno por parte de padre y vallisoletano por parte de madre, el artista reconoce que su vuelta al País Vasco forma parte de su identidad: “Una de las cosas que está dentro de mí y conforma mi esencia es el regreso que hice a Euskadi”.
Moreno se inició pronto en la música de la mano de la trompeta y ha desarrollado su carrera como instrumentista y arreglista en distintos grupos de estilos diversos, hasta que decidió dar el salto a un proyecto más personal.
Así nacieron sus primeros trabajos en solitario, en los que apostó por composiciones propias en castellano y en euskera: “Para mí la lengua es una parte esencial de la identidad y el haber conservado, gracias a mis padres, esa unión mediante el euskera me permitió nunca olvidar mis orígenes”, explica sobre su etapa en Valladolid, adonde llegó con 12 años.
Tras esos primeros temas, el músico ha ido publicando sencillos como ‘Itzuliko naiz’, que formarán parte de un futuro álbum junto a su banda Momak, con la que afronta una nueva etapa.
Un reconocimiento a la autogestión
La elección de su tema como sintonía de la Itzulia supone además, a su juicio, un reconocimiento al trabajo que hay detrás de su proyecto musical, marcado por la autogestión.
«Es un reconocimiento a todo el trabajo que hay detrás de un proyecto así”, señala Moreno, quien subraya el esfuerzo que implica sacar adelante su carrera, tanto a nivel económico como de tiempo, compaginándola con su labor como profesor de música en un instituto.
“La vuelta a casa también ha sido, en cierto modo, un aprendizaje para autogestionar mis emociones y esa vorágine del día a día de la que a veces no podemos o no sabemos escapar”, resume el artista.
Una calma que pronto dará paso a una nueva etapa sobre los escenarios junto a su banda, que afronta con “mucha vitalidad y más ganas que nunca” porque ¿quién sabe las vueltas que da la vida?. EFE