Valladolid (EFE).- La campa de Villalar de los Comuneros (Valladolid) vuelve a convertirse este 23 de abril en el epicentro político, cultural y social de Castilla y León, en una edición marcada por el 50 aniversario de una celebración que nació en la Transición y que hoy reivindica su plena vigencia.
Cinco décadas después, el manifiesto presentado este viernes para este nuevo Villalar, Día de Castilla y León, reivindica ese legado y advierte de los riesgos de «involución democrática» en la Comunidad, como han suscrito un total de 16 organizaciones, entre las que se encuentran partidos como el PSOE e IU, los sindicatos UGT, CCOO y STECyL o la Coordinadora de Mujeres.

El texto, presentado por estas organizaciones en una rueda de prensa, subraya que Villalar sigue siendo un espacio de reivindicación frente a problemas estructurales como la despoblación, la desigualdad territorial o el deterioro de los servicios públicos, y alerta del impacto que podrían tener determinadas políticas sobre colectivos como mujeres, trabajadores o inmigrantes.
El «no a la Guerra» en este Villalar
También incorpora una dimensión internacional, con una defensa de los derechos humanos y un rechazo a los conflictos bélicos bajo el lema ‘No a la guerra’ y contra el «genocidio de Gaza».
En el plano autonómico, el manifiesto reclama reforzar la sanidad y la educación públicas, mejorar la atención a la dependencia, garantizar políticas de igualdad y avanzar en medidas frente al cambio climático, especialmente en la prevención de incendios forestales.
«Hay motivos para que este año sea una explosión grande», ha expresado el alcalde de Villalar de los Comuneros, Luis Alonso, quien ha animado a la ciudadanía a participar en una edición marcada por un contexto «difícil y de incertidumbre», pero en el que la cita quiere convertirse en un espacio para «reivindicar paz y entendimiento».
Alonso ha defendido que la esencia de Villalar reside en su carácter reivindicativo, inseparable de la parte lúdica, y ha destacado la capacidad de resistencia de la celebración tras medio siglo de historia.

«Villalar no va a desaparecer», ha subrayado, y ha recordado la movilización histórica de finales de los años 70, que congregó a 200.000 personas y el arraigo que mantiene en la actualidad, especialmente entre los jóvenes.
De cara a esta edición, Alonso ha puesto en valor el esfuerzo organizativo del Ayuntamiento y ha destacado novedades como la instalación de una gran carpa con capacidad para 5.000 personas para garantizar el desarrollo de la jornada, independientemente del tiempo.
La programación musical
Junto a la vertiente reivindicativa, Villalar mantiene su carácter festivo con una amplia programación musical y cultural durante los días 22 y 23 de abril.
Los actos comenzarán el martes 22 con actuaciones en el escenario principal, donde participaron Andrea Garcy, Maref y Grama Agropunk, seguidos por El Meister y Los Mejías, antes de una fiesta ochentera que cerró la jornada.
El miércoles 23, día central, la programación se despliega en varios espacios: en el escenario principal de la campa, las actuaciones arrancan a las 11:00 con Pepe Colas y los Punkifolkis, seguidos de Atraque Barraque, Divertimento Folk y Carlos Soto.
A las 13:00 tendrá lugar la lectura del manifiesto, uno de los momentos clave de la jornada, a cargo de la actriz María San Miguel.
Uno de los actos más simbólicos acontecerá a partir de las 13:30, cuando el Nuevo Mester de Juglaría hará una interpretación colectiva, con más de 200 artistas, del ‘Canto de Esperanza’, el himno popular del festejo comunero.
Tras la pausa de mediodía, el programa continuará con Guille Jové, Ronda Segoviana y Andaraje, para dar paso por la tarde a El Nido, Delameseta, Dulzaro, Luis Antonio Pedraza y Castora Herz y la Cuadrilla, antes de la clausura a las 21:30.
La Casa de Cultura acogerá también los Premios Folk Castilla y León, además de actuaciones como las de El Naán Trío, Rubén Ruiz y El Archiperro.
Además, desde las 10:45, el escenario de danzas reunirá a grupos de distintas provincias, en una muestra de folclore tradicional que completa la oferta cultural de la jornada.
Con todo ello, Villalar celebra su 50 aniversario combinando memoria histórica, reivindicación política y una programación festiva que aspira a reunir a miles de personas. EFE










