Valladolid (EFE).- El valor de la palabra bien dicha, la que nombra y define los hechos con propiedad y verosimilitud, han reivindicado los periodistas Alfonso Armada e Íñigo Domínguez antes de recoger el 29º Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes convocado por la Asociación de la Prensa de Valladolid (APV).
«La necesidad de hablar con propiedad es algo mucho más importante de lo que parece y que no hay que dar por descontado hoy», ha explicado a los periodistas Domínguez, corresponsal en Roma del diario El País, acerca del artículo que ha ganado ‘exaequo’ el premio Miguel Delibes.
Publicado en el diario El País en septiembre de 2025, distinguía entre eufemismo y propiedad a la hora de definir el genocidio del pueblo palestino por parte del ejército de Israel en la guerra desatada desde hace casi dos años.
«La propiedad del lenguaje es muy importante y sobre todo las palabras cómo las expresamos, lo que decimos y las cosas bien dichas pueden cambiar las cosas», ha añadido.
Degradaciones
En la misma línea, Alfonso Armada ha explicado que la degradación de una sociedad «empieza con la degradación del lenguaje» y «tenemos ejemplos palmarios ahora en los dirigentes políticos que son los primeros en hacerlo».
Esa «falta de respeto por la lengua», ha continuado, «acaba perjudicando y comprometiendo a toda la democracia», ha insistido el autor de ‘Poema de la fuerza y de la compasión’, publicado en julio de 2025 por la revista digital ‘frontera d’, un poema elegíaco en el que denuncia del genocidio de Palestina a manos del ejército de Israel.
Delibes como trasfondo
El pasaje más dramático de la novela ‘Las ratas’ (1962) ha leído íntegro el periodista y dramaturgo Alfonso Armada (Vigo, 1959) tras recoger su premio, un libro «terrible y hermoso», ha precisado sobre su autor, Miguel Delibes, con quien le habría gustado trabajar «en aquel El Norte de Castilla que debía sortear la guadaña nada sutil de la dictadura», ha dicho a los presentes.
No menos dramático ha sido el poema suyo con el que ha terminado su intervención, donde ha denunciado la situación de Palestina: «Esta es la ingeniería del sufrimiento/el hambre como arma/la muerte como política/la voladura del derecho internacional/la ley del más fuerte/el poema de la fuerza/en todo su esplendor».
Íñigo Domínguez (Avilés, 1972) aprendió de Miguel Delibes la sensación de sentirse lector, por una parte, y desde otro punto de vista asimiló «la capacidad para decir las cosas bien dichas, con precisión, claridad y con llaneza», ha explicado tras recibir el premio.
«Percibía, apreciaba, admiraba la capacidad para decir las cosas bien dichas, con precisión, con claridad y con llaneza. Y me intrigaba que pese a su aparente simplicidad pudiera causar emociones profundas y pensamientos complejos», ha agregado.
Homenaje
El acto, además de para la entrega de premios, ha servido también para rendir homenaje al escritor y periodista Ramón García Domínguez, fallecido hace casi un año, miembro de la APV y autor de numerosos libros y artículos sobre la figura de Miguel Delibes, así como de la adaptación teatral de algunas de sus novelas.
Por su parte, el presidente de la Asociación de la Prensa de Valladolid (APV), Fernando Sanz, ha destacado la valentía del jurado de «llamar las cosas por su nombre: ellos (los premiados) hablan de genocidio, del sufrimiento, de cómo las palabras se pervierten y el lenguaje del matonismo se impone». EFE










