Valladolid, (EFE).- La economía de Castilla y León creció un 2,9% en el primer trimestre del año en variación anual, con un mejor comportamiento que el esperado para el conjunto del año del 2,2 por ciento y que el dato nacional y europeo.
No obstante, ese ritmo será difícil de mantener en los siguientes trimestres, ha anticipado el consejero de Economía, Carlos Fernández Carriedo.
En rueda de prensa para detallar los datos de la contabilidad de la comunidad del primer trimestre, Carriedo ha incidido en que aunque es un buen ritmo de crecimiento es inferior al 3,3 por ciento con el que Castilla y León concluyó el 2025.
Y ha sostenido que es pronto para pensar en que deban modificar las previsiones de crecimiento del 2026, ese 2,2 por ciento.

El PIB de la comunidad creció ese 2,9 por ciento, con una variación trimestral del 0,2 (0,7 en el trimestre anterior), debido a la «solidez» de la industria, que anotó un incremento del 4,2 por ciento, «inferior a los trimestres anteriores».
Y también por el empuje del 3,7 por ciento del sector Servicios y del 2,4 por ciento del de la Construcción.
El sector primario, caída del 7%
El elemento negativo ya en este primer trimestre lo ha puesto la evolución de la agricultura y ganadería, con una caída del 7 por ciento anual, debido a los precios y volumen de producción.
Y con las previsiones, según el consejero, de que no será una campaña tan buena como la del 2025, que fue excepcional, pero sí estará en la media de años anteriores.
Del lado de la demanda, han empujado en el primer trimestre tanto la demanda interna, que sigue a buen ritmo, con un crecimiento del 3,6 anual; las inversiones que han repuntado un 7,2 por ciento.
El efecto negativo lo ha puesto una balanza exterior en la que han crecido más las importaciones que las exportaciones, lastrada por aranceles y conflictos bélicos.
Pese al final del conflicto en el Oriente Medio, Carriedo ha anticipado que las consecuencias tardarán varios meses en verse, y ha recordado además el efecto que tendrá en la economía de la comunidad el efecto del fin de las ayudas de los fondos de recuperación.
El fin del conflicto de Oriente Medio tardará en notarse
El consejero de Economía y Hacienda, que mantiene la cartera de la anterior legislatura, ha valorado el buen dato del primer trimestre, con un mayor crecimiento que el 2,7 de media nacional, del 0,3 por ciento de la zona euro y del 0,7 del conjunto de la UE.
«Crecemos casi diez veces más que la zona euro y casi cuatro que la UE por lo que la comunidad converge con Europa», ha analizado, aunque ha mantenido las previsiones de que el 2026 tendrá un menor crecimiento que el 2025, por lo que mantienen las previsiones del 2,2 por ciento, ya que los «siguientes trimestres tendrán algunas dificultades».
El aumento de la inflación y de los tipos de interés puede afectar a la demanda interna, y además se materializará ese peor comportamiento del sector primario, sin que aún se puedan ver en la energía y otros costes ese posible fin del conflicto en Oriente Medio, ha reflexionado Carriedo.
Caída del empleo en el primer trimestre
En cuanto al empleo, el informe de la contabilidad regional recoge que el dato de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo registró una variación anual del -0.5 por ciento, frente al 0,4 del anterior, con crecimientos en el sector primario y servicios, y descenso en el de la industria y la construcción. EFE








