Ana Aparicio |
Soria (EFE).- Después de más de cincuenta años trashumando desde las Tierras Altas sorianas hasta las dehesas del sur peninsular, los hermanos Pérez de Navabellida, José Mari, Ricardo y Basilio, últimos trashumantes de la provincia de Soria, dicen adiós a la trashumancia merina en la decimosexta edición del programa ‘Somos Trashumantes’.
Con 1.200 ovejas, José Mari Pérez, de 76 años, iniciará la que será su última trashumancia junto con unos 70 participantes del programa, que acompañarán al ganado por paisajes como las ruinas de Numancia, los robledales del Zarranzano, el acebal de Garagüeta o la Sierra de Alba hasta llegar el domingo a Navabellida.
«Llevo desde los 13 años haciendo trashumancia y creo que ya me merezco un descanso», ha asegurado a EFE José Mari, quien ha lamentado que la falta de relevo generacional termine con este oficio ancestral, al que él y sus hermanos llevan medio siglo dedicándose en cuerpo y alma.
Ha explicado que «los jóvenes no quieren dedicarse a este oficio porque es muy sacrificado», y reconoce que se despiden con una mezcla de «tristeza y melancolía» pero también con la alegría de ver el éxito de participación en esta última edición de Somos Trashumantes.
«Ahora toca disfrutar de la vida y de la jubilación», ha celebrado José Mari, y ha explicado que, poco a poco, se irán quitando las ovejas que tienen aunque admite que «nunca se deja de ser trashumante por completo».
Una experiencia única
La decimosexta edición de ‘Somos Trashumantes’ y, previsiblemente la última, ha dejado un éxito de participación con 70 personas, venidas de toda España, que han querido vivir in situ cómo es el oficio de la trashumancia.
Una de ellas es Charo Cabal, que ha venido desde Oviedo tras conocer la iniciativa por redes sociales.
«Siempre me atrajo el mundo pastoril, una vida dura pero, a la vez, con un toque de romanticismo porque te hace conectar con la naturaleza», ha explicado a EFE, y espera llevarse una buena experiencia de «conocer gente y el estilo de vida de los pastores».
Motivos similares han llevado a otras dos jóvenes, residentes en Soria, a participar en la iniciativa: «Venimos sin expectativas», han admitido, y aunque les atrae el mundo rural «dedicarse a ello es otra historia, es algo muy duro» y las jóvenes afirman que su generación tal vez no está preparada.
Experiencia inmersiva
‘Somos Trashumantes’ no es solo una ruta turística sino también un experiencia inmersiva en la que convivir con los pastores, compartir comida pastoril o escuchar historias al calor de una hoguera, para culminar la aventura con la Fiesta de la Trashumancia el domingo en Navabellida.
Además, este año, los participantes no solo caminarán por cañadas históricas sino que serán testigos del adiós de los últimos trashumantes de Soria que, gracias a su labor, han conseguido que la trashumancia siga viva a través del recuerdo.EFE










