Imagen de archivo. EFE/Santi Otero

Detenidos dos constructores cuyos trabajadores denunciaron explotación subidos en una grúa

Burgos (EFE).- Dos empresarios de la construcción han sido detenidos en Burgos por la presunta explotación laboral de sus trabajadores, de origen africano y algunos de los cuales se subieron a una grúa en varias ocasiones para hacer más visible su denuncia, han informado este jueves fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.

La investigación, iniciada a raíz de esta singular protesta realizada el pasado abril, ha concluido con la detención del contratista principal de la obra y de quien presuntamente se dedicaba a buscar trabajadores extranjeros, desplazarlos y alojarlos en pisos.

Banner WhatsApp
Imagen de archivo. EFE/Santi Otero

Jornadas de 14 horas

Las mismas fuentes indican que los trabajadores fueron sometidos a jornadas de hasta catorce horas diarias y que permanecieron varias mensualidades son cobrar su salario.

A los dos detenidos se les atribuyen los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, de coacciones, de blanqueo de capitales y uno más contra los derechos de los trabajadores.

A la investigación también ayudó el testimonio de un empresario de la construcción radicado en Italia que viajó hasta Burgos para supervisar una obra en la que el contratista ahora detenido estaría incumpliendo obligaciones de pago, y además informó de que había recibido amenazas telefónicas.

Al parecer, las mismas personas y empresas también podrían haber estado implicadas en los hechos denunciados, a través de varias llamadas telefónicas, en la comisaría de la Policía Nacional en Aranda de Duero (Burgos), lo que motivó una visita también por parte de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social.

Subidos a una grúa

El pasado 18 de abril dos de los trabajadores inmigrantes afectados se subieron a una grúa de gran altura, situada en una obra del barrio burgalés de Fuentecillas, para forzar al pago de salarios atrasados y denunciar su situación de explotación laboral.

Tras varias horas, gracias a la intervención de un mediador de la Policía Nacional y de otros profesionales de la seguridad, depusieron su actitud, fueron atendidos por los servicios sociales y trasladados a una comisaría para exponer su situación.

Todas las denuncias, también las recibidas en Aranda de Duero, apuntaron a una empresa domiciliada en Burgos, así como a otras subcontratadas por ésta, todas las cuales formaban una estructura para la obtención de mano de obra barata y que reducía los derechos laborales, además de descargar la responsabilidad en los encargados de las obras.

Varios de los trabajadores, según las mismas fuentes, fueron reclutados en su país de origen, trasladados a España sin cumplir la normativa de la UE para estos casos, amenazados y coaccionados incluso con un arma de fuego.

La detención se produjo hace dos días (23 de junio) tras el correspondiente registro en un domicilio de Burgos y en un bajo comercial, también en esta capital, que supuestamente estarían relacionados con la actividad de al menos de uno de los investigados.