Fernando Pérez Soto |
León (EFE).- La subcampeona de España de lanzamiento de peso, Fiona Mar Villarroel ha reconocido en entrevista con EFE que la rivalidad que mantiene con la también atleta leonesa Tilena Martínez, que igualmente subió al podio -bronce- en el campeonato de España absoluto en Málaga, les ayuda a ambas a mejorar «día a día».
Ambas comparten la singularidad de ser hijas de dos de las referencias de la disciplina en categoría masculina y femenina, ambos olímpicos, Margarita Ramos, en el caso de Fiona, y Manuel Martínez, en el de su compañera de entrenamientos en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de León.

Triunfos a pares
A lo largo de la temporada su rivalidad ha repartido victorias indistintamente, ya que mientras Tilena se llevaba el llevaba el título al aire libre sub-23, su compañera y rival lo hacía en pista cubierta, aunque el último triunfo haya sido, con la guinda de mejorar su registro personal y superar la barrera de los 16 metros, para la primera, atleta del Grupompleo Pamplona.
«Llegabamos al campeonato con la convicción de que podíamos hacerlo bien por cómo había transcurrido la temporada y el reciente campeonato de España sub-23, siendo capaces de pelear de tú a tú, aunque es cierto que siempre queda un mejor sabor de boca cuando se supera una misma y además se sobrepasa la barrera de 16 metros», reconoce Villarroel.
De lo que está convencida la discípula de Víctor Rubio es de que se presume una rivalidad encarnizada entre ambas lanzadoras leonesas de cara a los próximos años, cuando puedan tomar el testigo de la plusmarquista nacional y todavía indiscutible dominadora de la especialidad, la gallega Belén Toimil que hasta hace tan solo unos meses compartía con ambas lugar de entrenamiento y técnico.

«Probablemente estos próximos años sean igual, peleando entre ambas, junto con otras lanzadoras que también están en la misma dinámica, pero es cierto que nos sentimos cómodas compitiendo y compartiendo y nos hace ser mejores», apunta.
Camino por recorrer
Sin embargo, todavía queda, según reconoce, «mucho que remar para llegar al más alto nivel y poder acercarse a lo logrado por Belén -Toimil- y para lo cual hay que trabajar en el día a día, tratando de mejorar de manera continuada», comenta la atleta de 20 años.
Dada su edad, el próximo objetivo, una vez que ya se ha metido de lleno en la elite del lanzamiento de peso femenino español, es intentar revalidar ese protagonismo en su categoría y por eso tiene puesto en el punto de mira el europeo sub-23 que se disputará el año próximo.
«Mi madre -la explusmarquista nacional y olímpica Margarita Ramos- me dice que está muy bien, pero que todavía se puede dar más y 2027 hay un europeo que puede ser muy chulo», anticipa una de las posibles herederas de la especialidad en la que su madre fue durante más de una década una referencia en el atletismo español.









