Ponferrada (León) (EFE).- Los ayuntamientos y los establecimientos turísticos vinculados al espacio cultural y paisajístico de Las Médulas, declarado Patrimonio de la Humanidad, lamentan que un año después del gran incendio el número de visitantes haya disminuido notablemente y las previsiones no inviten al optimismo.
Pese a que este lugar ha ido poco a poco recuperando sus colores habituales, con el verde ganando terreno al negro de algunos de los troncos afectados por las llamas y con el naranja de las antiguas explotaciones mineras romanas intacto, las heridas se mantienen en el corazón de sus habitantes, quienes ven cómo los visitantes han mermado respecto a años anteriores.

El Ayuntamiento de Carucedo calcula que Las Médulas podrían rondar este año las 60.000 visitas, mientras que 2025 terminó con unos 70.000 visitantes, lejos de los registros de años anteriores.
«Ahora estamos en el 30% de ocupación y el año pasado por esta época estábamos al 90%», ha explicado a EFE Saturnino Astandoa, propietario del Hotel Rural Cornatel, que ve cómo las reservas no son las habituales: «Al final las cuentas no salen. Llevamos con el hotel 16 años y un verano como este, nunca», ha resumido.
El empresario ha lamentado que las imágenes del incendio pesen más que la realidad que se encuentran los visitantes, ya que «la gente que viene queda gratamente sorprendida de que no se encuentran el desastre que se esperaban encontrar».
«Esto debe ser una emergencia cada día, porque es Patrimonio de la Humanidad», ha reclamado Fina Gómez, del restaurante Ágoga, que recuerda cómo hace un año dejó atrás su negocio pensando que quizá no volvería a verlo.

Hoy insiste en que deben «ponerse todos los medios para proteger este paraje», en el que se siente como «una privilegiada».
El incendio, iniciado en el entorno de Yeres, terminó afectando a unas 2.000 hectáreas, cerca de dos tercios de Las Médulas, y obligó a desalojar o confinar a más de 700 personas.
Las llamas alcanzaron viviendas, un restaurante, cientos de castaños y el Aula Arqueológica y transformaron parte del paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad.
Los vecinos piden agilidad
El alcalde de Carucedo, Alfonso Fernández, ha advertido de que el proceso de reconstrucción avanza «demasiado lento» y reclama actuaciones para mejorar tanto la protección de los pueblos como la del propio paraje.

La percepción se repite entre los vecinos, ya que después de las promesas realizadas tras el incendio, muchas de las actuaciones anunciadas siguen sin tener una presencia visible en el día a día de quienes viven en la zona.
El Aula Arqueológica, arrasada por las llamas, sigue inmersa en su recuperación, mientras que el Mirador de Orellán y su acceso fueron rehabilitados con mayor rapidez.
También continúan pendientes otras actuaciones, entre ellas la mejora del camino entre Las Médulas y Yeres.
Un año después, los vecinos reclaman limpieza y gestión del monte, mejores accesos, protección de los núcleos rurales y una estrategia específica para un espacio en el que conviven población, naturaleza y un patrimonio arqueológico único.
Hace unos días, un nuevo conato en el entorno de Yeres volvió a poner a los vecinos en alerta y fueron ellos mismos quienes salieron con mangueras a la calle para intentar frenar las llamas en el primer momento de alerta. EFE









