Segovia (EFE).- La Guardia Civil ha detenido durante la madrugada de este viernes en Paredes de Nava (Palencia) al presunto autor de la grave agresión machista sufrida por su exmujer el 4 de septiembre de 2025 en Cuéllar (Segovia), en una operación desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Segovia que ha culminado tras casi un año de investigación y seguimiento del sospechoso.
Al detenido se le imputan los delitos de asesinato en grado de tentativa, lesiones, maltrato habitual en el ámbito de la violencia sobre la mujer, daños, incendio y contra la seguridad vial, según ha informado la Guardia Civil.
El arrestado cuenta además con numerosos antecedentes policiales, principalmente relacionados con delitos contra el patrimonio, y está considerado una persona de comportamiento violento.
Se ocultó, prendió fuego a la víctima y huyó del lugar
Los hechos se remontan a la madrugada del 4 de septiembre del pasado año, cuando el investigado presuntamente esperó oculto a que su ex cónyuge terminara su jornada laboral y, una vez que la mujer se introdujo en su vehículo para regresar a su domicilio, la roció con un líquido inflamable y prendió fuego posteriormente.
Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió quemaduras de extrema gravedad y ha precisado múltiples intervenciones sanitarias.
Tras el ataque, el presunto autor consiguió sustraerse a la acción de la justicia mediante una fuga que, según la investigación, había sido planificada y contó con el apoyo y la cobertura logística de personas de su entorno familiar cercano.
Oculto por la familia, localizado en Palencia
La UOPJ de la Comandancia de Segovia asumió las pesquisas bajo la dirección del Tribunal de Instancia de Cuéllar. Las diferentes diligencias practicadas permitieron determinar que el fugado había pasado por distintas ubicaciones de la geografía nacional.
La primera detección se produjo en la provincia de Vizcaya, aunque posteriormente el sospechoso fue modificando sucesivamente sus emplazamientos con el objetivo de dificultar su localización.
La fase definitiva de la operación comenzó cuando los investigadores tuvieron conocimiento de una nueva ubicación del fugado en un área rural de la provincia de Palencia. Las pesquisas permitieron determinar que podía estar oculto en una de las viviendas situadas dentro de una finca en la que residía un número significativo de personas de su entorno familiar.
La configuración de la finca y la presencia de numerosos familiares suponían una dificultad añadida para los agentes, tanto por el riesgo de que el dispositivo policial fuese detectado como por la posibilidad de que el sospechoso volviera a emprender la huida.
Además, los investigadores no descartaban que, debido al carácter violento que se le atribuye y a sus antecedentes, pudiera disponer de armas de fuego o armas blancas.
Riesgo de fuga y respuesta violenta
Ante estas circunstancias, la Guardia Civil diseñó un dispositivo de asalto simultáneo en el que participaron más de 70 agentes.
En el operativo intervinieron dos equipos especializados del Grupo Rural de Seguridad número 6 de León, efectivos de las Unidades de Seguridad Ciudadana de las comandancias de Segovia y Palencia y agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Segovia que dirigieron la actuación.
Durante la aproximación y el asalto, efectuados durante la madrugada, los agentes utilizaron drones equipados con sensores de captación térmica que permitieron mantener una vigilancia constante del objetivo en condiciones de total oscuridad y controlar sus movimientos para evitar una posible reacción o fuga.
El dispositivo permitió finalmente localizar y detener al sospechoso sin que se produjera ningún otro incidente, según ha detallado la Guardia Civil. Una vez practicadas las diligencias, el individuo será puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Cuéllar. EFE









