Ponferrada (León) (EFE).- Las cuatro personas, dos de ellas una bebé de 3 meses y un niño de 4 años, que resultaron heridas en la riada que afectó el sábado a la localidad de Manzanedo de Valdueza, donde murieron dos mujeres, han recibido el alta médica del Hospital del Bierzo, en Ponferrada, en cuya plaza del Ayuntamiento se ha guardado un emotivo minuto de silencio.
El acto, desarrollado en la segunda de las tres jornadas de luto oficial decretadas por el Ayuntamiento de Ponferrada, ha reunido frente a la Casa Consistorial a representantes de las distintas administraciones y de los servicios de emergencia que participaron en el operativo.

Numerosos operarios continúan trabajando para recuperar la normalidad en las localidades afectadas por la riada, especialmente en materia de carreteras, muy dañadas por el corrimiento de tierras.
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, ha trasladado su cercanía a las familias de las dos mujeres fallecidas y a todos los vecinos afectados por un episodio que, además, ha provocado importantes daños materiales: «No hay daño material que pueda acercarse al dolor y al vacío que supone la pérdida de nuestras dos vecinas», ha señalado el regidor.
Sentido aplauso y recuperación
El minuto de silencio ha concluido con un sentido aplauso de recuerdo y apoyo hacia las familias afectadas y hacia los heridos, quienes según ha confirmado el alcalde de Ponferrada, se recuperan de sus heridas y han recibido el alta médica.
Mientras se mantiene el duelo, los servicios municipales continúan con las labores para recuperar las localidades afectadas por la riada.
En Bouzas, la limpieza se encuentra ya «muy avanzada», según explicó el alcalde, mientras que en Manzanedo de Valdueza los trabajos avanzan a un ritmo más lento debido a la mayor acumulación de escombros y materiales arrastrados por el agua.

El Ayuntamiento ha adoptado varias medidas cautelares y ha recurrido incluso a la contratación de urgencia de una empresa para acelerar los trabajos de desescombro.
Además, continúa restringido el acceso a Manzanedo y Bouzas, salvo para los servicios de emergencia, los vecinos y los trabajadores que necesitan desplazarse hasta estos núcleos para participar en las tareas de recuperación.
Morala ha evitado establecer una relación directa entre la riada y los incendios que han afectado a parte de la montaña en los últimos años, por lo que ha apelado a los informes técnicos sobre el origen y la magnitud del episodio de lluvias y sus efectos.
Peñalba y Carracedo, también afectado
Los efectos de la tormenta se extienden también a los accesos a las localidades de Peñalba de Santiago y Carracedo de Compludo, donde los desprendimientos han provocado importantes daños.
El presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, también presente en el minuto de silencio, ha explicado que los servicios provinciales trabajan en la limpieza del acceso a Peñalba por la carretera del Alto de la Cruz y que también continúa la intervención en Carracedo de Compludo.
En este último punto, Morala ha señalado que existen tramos en los que la carretera «literalmente ha desaparecido».
Courel ha defendido la necesidad de mantener una actuación coordinada entre las distintas administraciones y ha garantizado que la reapertura de los accesos se hará cuando existan condiciones de seguridad.
En Peñalba, una de las barreras instaladas para proteger la carretera frente a los desprendimientos no pudo contener todo el material que cayó sobre la vía, aunque otras dos estructuras sí funcionaron y evitaron consecuencias mayores.
Los técnicos de la Diputación y de la empresa encargada de las obras, Tragsa, están evaluando los daños, incluso mediante un vuelo con dron.
Por el momento no se ha establecido una fecha para la reapertura de la carretera y serán los técnicos quienes determinen cuándo pueden comenzar las actuaciones y cuándo será posible recuperar el tráfico con todas las garantías.
A los daños en las carreteras se suma el cierre temporal de la Herrería de Compludo, decretado por el Ayuntamiento de Ponferrada hasta el viernes debido a la acumulación de materiales arrastrados por el agua. EFE










