VALLADOLID, 12/06/2024.- El presidente del CES, Enrique Cabero (2i), durante la presentación del estudio sobre mujeres rurales y salud mental, denominado Julia. EFE/ Nacho Gallego

Menos aisladas, empoderadas y con mejora de su salud mental: el impacto en 532 «JULIAS»

Valladolid (EFE).- Menos aisladas, empoderadas, con una mejora de su salud mental, de su autopercepción, afrontando sus miedos y creando redes de apoyo y de sororidad se encuentran, en general, las 532 mujeres que han participado el proyecto JULIA, dirigido a mujeres rurales y con problemas de salud mental en Castilla y León que cumple seis años y del que este miércoles se ha presentado un estudio sobre su impacto.

Las mujeres que han participado en este proyecto grupal y de intervención comunitaria de la Federación de Salud Mental de Castilla y León se valoran más, reconocen un cambio de actitud ante la vida, con redes de apoyo y espacios liberadores en los que hablar y ser escuchadas, ha detallado en rueda de prensa la coordinadora del proyecto, Patricia Quintanilla, quien ha destacado el efecto transformador de JULIA en sus participantes.

Las JULIA: Juntas, Únicas, Libres, Independientes y Activas

JULIA, que es la suma de Juntas, Únicas, Libres, Independientes y Activas, con la idea de sumar además ahora un Sostenibles, «es un proyecto diseñado desde el enfoque de género y orientado a la mejora de la salud mental de las mujeres rurales, con experiencia propia en salud mental o con malestar de género, a través de una estrategia de empoderamiento y creación de redes de apoyo que pretende, además, abordar el impacto de la violencia de género en Castilla y León, muy presente en el caso concreto de las mujeres con problemas de salud mental«, ha explicado Quintanilla.

El modelo se ha articulado mediante talleres de unas 25 horas de media, de los que en estos seis años se han impartido 69 con esas 532 participantes en todas las provincias -con una media de unas siete mujeres por grupo- y además la formación de más de 60 profesionales de la asociación como facilitadoras para hacer el proyecto desde las 21 delegaciones rurales que tiene la Fundación Salud mental en esa comunidad.

Edad media: de 52,8 a 61,9 años

El 94 de las mujeres participantes viven en municipios de menos de 10.000 habitantes; con un 33 por ciento en menos de mil; en un 41 por ciento las asistentes no han querido dar el dato de si tenían certificado de discapacidad por problemas de salud mental, solo 66 lo han aportado.

En relación a la edad de las mujeres que han participado en JULIA, el 53% se encuentran entre los 40 y 64 años, un grupo etario que se encuentra en muchas ocasiones ejerciendo tareas de cuidados de personas dependientes: hijos e hijas, personas mayores o nietos y nietas.

En este sentido, el equipo investigador valora de forma positiva que JULIA llegue a estas mujeres con quienes poder abordar los contenidos del taller desde una mirada de género enfocada en la autoestima, empoderamiento y autocuidados.

Las mayores de 65 años suponen el 39 por ciento de las participantes, y hasta el cien por cien en el caso de Soria, ligado al envejecimiento de las zonas rurales de Castilla y León.

Sólo un 8% menores de 40

Por el contrario, sólo un 8% de las participantes en JULIA tiene menos de 40 años, dato que se ha mantenido relativamente estable a lo largo de los años; y la edad media ha pasado de los 52,8 a los 61,9 en estos seis años.

La iniciativa que cuenta con financiación de la Dirección General de la Mujer de la Junta de Castilla y León, a través de la convocatoria «Promoción de la Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, y de lucha contra la violencia de género», en régimen de concurrencia competitiva.

La vicepresidenta de la Federación de Salud Mental de Castilla y León, Laura de la Torre, ha sostenido que este proyecto JULIA «representa hoy en día para cientos de mujeres el camino hacia nuevas oportunidades, o incluso me atrevería a decir de los pocos caminos y oportunidades que han tenido en su vida».

La viabilidad del proyecto

«Lo más especial de Julia es que ha ido creciendo, evolucionando y alcanzando una madurez que le ha permitido pasar de dar respuestas a ser la respuesta para muchas de nuestras mujeres y alcanzar un importante componente preventivo y de empoderamiento de las mujeres rurales», ha analizado de la Torre.

Como preocupación, la vicepresidenta de la entidad ha planteado la propia viabilidad de la iniciativa que requiere de «apoyo económico estable y contundente para seguir llegando a esos lugares donde la soledad, el aislamiento social es mayor y donde el acceso a los recursos está muy lejos de la equidad. No podemos relajarnos», ha demandado.

Lo que no ha podido confirmar el informe es si ha tenido algún efecto en el territorio, al hacerse en zonas rurales, ya que las referencias de las encuestadas a esa cuestión han sido «prácticamente nulas».

Visibilidad al problema mental en el medio rural

La directora general de la Mujer de Castilla y León, María Victoria Moreno, ha valorado el análisis presentado este miércoles como una forma de analizar el efecto de las políticas públicas, ya que el proyecto cuenta con el apoyo de la Junta, y más que preguntarse por si se hubiera podido llegar a más municipios ha invitado a cuestionarse por qué hubiera sucedido si no hubiera llegado a ninguno.

«Habéis dado visibilidad, sobre todo en el medio rural, a un problema que es la salud mental creando. Yo creo que estos espacios, sobre todo de reunión, de compartir, de donde la soledad ahí ya no está», ha reconocido Moreno.

El presidente del CES, Enrique Cabero, entidad que ha acogido la presentación del estudio, ha incidido en el éxito de este proyecto que ha recibido numerosos premios como el Premio Nacional de Discapacidad Reina Letizia, que otorga el Real Patronato de Discapacidad.EFE