El escultor Jaume Plensa presentó esta mañana la exposición "Poesía del silencio", que se muestra en el edificio de "La Pedrera de Gaudi", y en la que el artista evoca la influencia que ha tenido la literatura, el lenguaje y las letras en su obra, y en la que aparecen también otras temáticas recurrentes de su trayectoria, como el silencio, el sueño, la música o el deseo. EFE/Alejandro Garcia

Plensa pone en diálogo sus esculturas del “silencio” con La Pedrera de Gaudí

Barcelona (EFE).- El escultor barcelonés Jaume Plensa pone en diálogo sus esculturas del “silencio” con el edificio de La Pedrera de Gaudí, en una exposición en esta emblemática casa modernista que recorre sus cincuenta años de creación, ilustrada a través de su obra más íntima.

La exposición, que estará abierta al público hasta el próximo 23 de julio, revisa la obra de uno de los escultores de mayor reconocimiento en el arte contemporáneo internacional y, según ha explicado este jueves el comisario, Javier Molins, “utiliza como hilo conductor la relación de Plensa con la literatura, en especial con la poesía”.

Molins ha situado la obra de Plensa en la tradición artística, “la escultura monumental que nace en Egipto pero también practican en Centroamérica la cultura olmeca o en la isla de Pascua”, esa tradición que demuestra que “la distorsión puede ser bella como en el Greco o en Giacometti”.

La retrospectiva, que incluye la producción del escultor catalán desde 1988 hasta la actualidad, con una obra de 2023, muestra a un Plensa más desconocido, íntimo y conceptual con una serie de piezas de pequeño formato realizadas en los años noventa, e incluso revela al público algunas escultura inéditas creadas por el artista durante el confinamiento de la pandemia de covid.

Para el escultor, esta exposición es un “resumen” de su trayectoria, muy especial porque “se hace en mi ciudad, en este edificio icónico y por la figura de Gaudí, que siempre ha estado musicando palabras a mi oreja”, ha indicado Jaume Plensa en la presentación.

Esa mirada atrás ha descubierto a Plensa que hace cincuenta años “que hablo del silencio, de la imposibilidad de dormir, del uso del hierro, la madera, el vidrio, y también de las palabras a través de los textos de mis poetas preferidos”.

“Como artista intentas hacer botellas para que el mensaje llegue lo más lejos posible, pero lo importante es el mensaje, y La Pedrera era la botella de Gaudí y ahora estamos leyendo el mensaje”, ha reflexionado el escultor, que asegura: “La exposición comenzará cuando se acabe en julio”.

Ha confesado que, cuando descubrió la poesía, fijó esa mesa mental sobre cuatro patas: “Dante, Baudelaire, William Blake y Shakespeare, y de estas surgieron otras derivadas, otras mesas sustentadas por otros poetas, como el valenciano Vicent Andrés Estellés en catalán o José Ángel Valente en castellano”.

Más que ilustrar a los poetas, Plensa prefiere “compartir con ellos intuiciones” y la exposición está llena de pequeñas aproximaciones para “entender que el arte es un vínculo común que nos une a través de la belleza”.

En el recorrido expositivo se pueden contemplar obras emblemáticas, como “Tel Aviv”, en la que por primera vez utilizó las letras para dar forma a un ser humano; o dos cabezas de mármol de Carrara con diferentes alfabetos tallados que dialogan con Gaudí, quien también grabó frases en la fachada y en las columnas.

Fuera de la sala de exposiciones, en varios espacios de La Pedrera se han instalado diez piezas de medio y gran formato.

En la azotea, se pueden ver “Silent Music IV” (2019) y “Day-Night” (2012), que “iluminará la noche barcelonesa”; en los patios “Overflow” (2023) y “Together” (2014), esta última realizada para la muestra que tuvo lugar en la Abadía de San Giorgio Maggiore durante la Bienal de Venecia de 2015; en el desván, tres versiones de “Hortensia” (2022), dos en bronce y una en madera, y dos de “Martina” (2021); y en la calle, presidiendo la fachada principal, “Flora” (2021).

Plensa ha revelado que en la actualidad está trabajando con obras en Indiana (EEUU), Lovaina (Bélgica), una exposición en Chicago y no tiene la sensación de que le falte nada, ha dicho preguntado por el fallido intento de situar una de sus esculturas monumentales en el litoral barcelonés.

“Se me suele asociar al espacio público por estas piezas monumentales e icónicas en algunas ciudades, pero esta exposición me hace ilusión que sea en mi ciudad, en la botella de Gaudí que también tiene mensaje, y también formar parte de la memoria que la exposición está construyendo”.

Sin embargo, ha añadido Plensa, “por supuesto que me gustaría hacer una pieza aquí para dejarla a nuestras futuras generaciones”.