Barcelona, (EFE).- El llamado principio de ordinalidad, que consiste en blindar que una comunidad ocupe el mismo puesto en la clasificación de autonomías que más aportan al sistema y entre las comunidades que más reciben, se ha situado en el centro del debate sobre el nuevo modelo de financiación que el gobierno catalán negocia con el Gobierno español.
A pesar de que Gobierno y Generalitat firmaron el lunes un documento de bases, sin cifras ni plazos y con pocas concreciones, el acuerdo ha reavivado el debate sobre la financiación autonómica y ha suscitado críticas de partidos y comunidades de todo el país a cuenta de lo que prevé el nuevo modelo y de la aplicación del principio de ordinalidad.
En EFE explicamos las razones de que Cataluña defienda la ordinalidad.
¿Por qué Cataluña pide la ordinalidad?
La Generalitat y la mayoría de partidos catalanes defienden este principio para evitar que Cataluña siga estando por debajo de la media en recepción de recursos por habitante a pesar de ser una de las comunidades que más ingresos aporta al sistema.
Desde hace años la Generalitat alega que ese desequilibrio entre aportación y recepción de recursos al sistema hace que sufra una infrafinanciación que repercute en los servicios básicos de sus ciudadanos.
¿Qué sucede con la solidaridad?
La Generalitat insiste en que quiere seguir siendo solidaria con el resto de comunidades, pero que los fondos del actual sistema de financiación autonómica, vigente desde 2009, «distorsionan» el reparto de los recursos.
Por ello, reivindica una aportación a la solidaridad que se calcule «de manera transparente» y «con criterios objetivos» y un modelo que le permita recaudar todos los impuestos, financiar sus competencias específicas, pagar por los servicios que recibe del Estado y contribuir a la solidaridad del conjunto de comunidades.
Sin embargo, otras comunidades se oponen a este principio porque temen que se impongan mayores límites a la solidaridad y no quieren perder recursos.
Desde que Salvador Illa es presidente de la Generalitat siempre ha defendido que la financiación singular no va contra nadie, pero la tesis de la Generalitat de que nadie saldrá perdiendo pasa por que el Estado ponga más recursos encima de la mesa para repartir entre todas las comunidades.

¿Qué posición ocupa Cataluña en recepción de recursos?
Según los últimos datos disponibles, que son los de 2022, Cataluña fue de ese año de nuevo la tercera comunidad que más ingresos per cápita aportó al sistema y la décima en recepción de recursos.
En concreto, Cataluña aportó en 2022 un total de 3.565 euros por habitante, lo que supone un 17,5 % más que la media española, por lo que se situó en el tercer lugar de las comunidades del régimen común, pero tras la redistribución de recursos recibió 3.264 euros por habitante, un 2,3 % por debajo de la media, quedando en la décima posición.
Todos estos datos -divulgados a finales de julio del año pasado por la Generalitat- proceden del cálculo que hace el departamento de Economía de la Generalitat a partir de los últimos datos de liquidación del modelo de financiación comunicados por el Ministerio de Hacienda, los correspondientes a 2022.
Todavía no se han divulgado las cifras de 2023, que la Generalitat calculará una vez que el ministerio facilite los datos de liquidación del modelo de financiación relativos a ese año.

Cataluña, por debajo de la media de forma recurrente
Los datos de 2022 pusieron de manifiesto que Cataluña sumaba 13 años seguidos por debajo de la media del conjunto de comunidades autónomas en percepción de financiación.
Según los cálculos de la Generalitat, hay casi veinte puntos porcentuales (exactamente 19,8) de diferencia entre los recursos que Cataluña aporta y los que recibe.
La brecha es de 26,4 puntos si se tiene en cuenta el coste de la vida. Incluyendo ese baremo, entonces Cataluña cae al puesto 14, el penúltimo del régimen común, con 3.043 euros por habitante.
¿Qué comunidad aporta más?
Según los datos de la Generalitat, en 2022 Madrid fue la primera comunidad en capacidad fiscal, con 4.328 euros por habitante, pero la undécima en recepción de recursos totales, con 3.233 euros por habitante, y la última en recursos percibidos teniendo en cuenta el coste de la vida, con 2.872 euros por habitante.
En esta línea, la Generalitat ha alegado históricamente que el caso de Madrid es singular porque esta comunidad se beneficia del efecto capitalidad y de un nivel de ejecución de inversiones del Estado muy superior al del resto de comunidades, entre otros argumentos.
Según las estimaciones de la Generalitat, en términos de aportación de recursos per cápita al sistema, las primeras cinco posiciones las ocupan, por este orden, Madrid, Baleares, Cataluña, Aragón y Cantabria, mientras que las cinco últimas posiciones corresponden a Castilla-La Mancha, Murcia, Andalucía, Extremadura y Canarias.
¿Qué comunidad recibe más?
En cambio, en términos de recepción de recursos -y siempre según el análisis que hace la Generalitat de los últimos datos disponibles, los de 2022- lidera la clasificación Cantabria, a la que siguen La Rioja, Extremadura, Castilla y León, y Aragón, y los cinco últimos puestos son para Madrid -que es undécima-, Canarias, Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana, que cierra la clasificación.
Teniendo en cuenta el coste de la vida, las comunidades más beneficiadas en recepción de recursos del modelo de financiación son, por este orden, Extremadura -la más beneficiada-, La Rioja, Cantabria, Castilla y León y Asturias, y las cinco más perjudicadas son Andalucía, la Comunidad Valenciana, Baleares, Cataluña y Madrid, que ocupa el puesto 15.

Cataluña, por encima de la media solo en 2009
La Generalitat alega que solo durante primer año de aplicación del actual modelo de financiación, en 2009, quedó por encima de la media del conjunto de las comunidades del régimen común, que son 15, ya que el País Vasco y Navarra están fuera de este régimen.
Con la nueva financiación autonómica, Cataluña busca por tanto no perder posiciones en materia de recepción de recursos.
Una reivindicación de los sectores empresariales
El principio de ordinalidad no es solo una demanda del gobierno catalán y de la mayoría de partidos catalanes, sino que también es una reivindicación recurrente del grueso de entidades económicas y empresariales catalanas.
En los últimos meses las entidades económicas más representativas de Cataluña han reclamado una mejor financiación y más autonomía financiera, y ayer un grupo de entidades económicas, entre ellas las cámaras de comercio catalanas, Fira de Barcelona o la patronal Pimec, reclamaron que el principio de ordinalidad forme parte del nuevo sistema.
Un principio clave que levanta ampollas
Mientras que la Generalitat insiste en que la ordinalidad es «imprescindible» -«No aprobaremos un modelo que no respete la ordinalidad, dijo ayer la consellera de Economía, Alícia Romero-, el Gobierno no incluyó este principio en la parte de acuerdos del documento firmado el lunes.
La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, aseguró ayer que la ordinalidad -un principio que la Generalitat reivindicó en el preámbulo del documento firmado el lunes- debe debatirse «en el marco de la reforma de la financiación autonómica».
En la misma línea se pronunció ayer la consellera Romero, que explicó que el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, había argumentado que la mención a la ordinalidad no podía figurar entre los acuerdos sobre el nuevo sistema porque «afectaba a todo el modelo».
No obstante, la Generalitat confía en que el Gobierno aplique ese principio en el modelo final, cuyos detalles, como la aportación de Cataluña a la solidaridad o la participación de la Generalitat en la cesta de impuestos, se deberán definir en los próximos meses.