El expresidente de la Generalitat Artur Mas (i) y el exvicepresidente del Govern Oriol Junqueras (d), durante un acto de campaña de 'Junts pel Sí' en 2015. EFE/Quique García

Diez años de Junts pel Sí: del clímax de la unidad independentista a la falta de rumbo

Enric Sitjà Rusiñol |
Barcelona (EFE).- Lo que hoy son dos espacios políticos con estrategias irreconciliables fueron, hace diez años, aliados y articularon una candidatura conjunta sin precedentes: el 27 de septiembre de 2015, Convergència y ERC unieron fuerzas en Junts pel Sí (JxSí) y ganaron unas elecciones catalanas que, según su hoja de ruta, iban a desembocar en la independencia de Cataluña.

En una década, el independentismo ha transitado desde aquella unidad -con la coalición de Junts pel Sí para esas elecciones, que fueron planteadas como un plebiscito sobre la independencia- hasta la actual falta de rumbo, con el PSC al timón de la Generalitat y sin una mayoría soberanista en el Parlament.

Una lista gestada tras el 9N

Para configurar la lista unitaria de 2015, el expresident Artur Mas tuvo que vencer las reticencias de la ERC de Oriol Junqueras, que prefería concurrir a las elecciones con candidaturas separadas.

Finalmente, la coalición electoral entre ERC y la extinta Convergència se anunció ocho meses después de la consulta soberanista del 9 de noviembre de 2014.

Su hoja de ruta trazaba un camino para proclamar un Estado catalán en 18 meses: si de las urnas surgía una mayoría favorable al ‘procés’, el Parlament aprobaría una «declaración de inicio del proceso de independencia», el nuevo Govern crearía «estructuras de Estado», se elaboraría una constitución y se proclamaría la secesión, para desembocar en unas elecciones constituyentes.

El cabeza de cartel de JxSí fue Raül Romeva, exeurodiputado de ICV, seguido en la lista por la expresidenta de la ANC Carme Forcadell, la expresidenta de Òmnium Cultural Muriel Casals, Oriol Junqueras y un Artur Mas que, pese a ocupar el cuarto puesto en las papeletas, era el candidato a la presidencia de la Generalitat.

En la candidatura abundaban los perfiles independientes, como el cantautor Lluís Llach, el periodista Miquel Calçada, la actriz Montserrat Carulla o el sacerdote Josep Maria Ballarín.

JxSí acabó ganando las elecciones del 27 de septiembre de 2015, pero se quedó en 62 diputados, a seis escaños de la mayoría absoluta, lo que le obligó a negociar con la CUP, que obtuvo 10 parlamentarios y la llave de la investidura.

La alternativa Puigdemont tras el ‘no’ de la CUP a Mas

La CUP vetó en noviembre la investidura de Mas, que inicialmente no dio su brazo a torcer e insistió en postularse, lo que llevó a los anticapitalistas a dividirse entre partidarios y contrarios a prestarle sus votos, un debate interno que se acabó decantando hacia el ‘no’ a investir al líder de Convergència como president.

Para evitar una repetición electoral, Mas decidió ‘in extremis’ dar un paso al lado y propuso un candidato alternativo: Carles Puigdemont, entonces alcalde de Girona y diputado en el Parlament desde 2006, que se convirtió en presidente de la Generalitat el 10 de enero de 2016 con el aval de la CUP.

Carles Puigdemont (c), a su llegada al pleno del Parlament el 10 de enero de 2016, en su debate su investidura. EFE/Alberto Estévez

Las tensiones entre JxSí y la CUP estuvieron a punto de hacer descarrilar la legislatura a las primeras de cambio, cuando los anticapitalistas rechazaron los presupuestos de 2016, lo que llevó a Puigdemont a someterse a una cuestión de confianza, que superó a cambio de prometer un referéndum de autodeterminación.

Este compromiso alteró los planes iniciales de JxSí, puesto que el referéndum se consideraba una «pantalla pasada» del ‘procés’ tras las elecciones plebiscitarias de 2015, pero Puigdemont quiso, con esta nueva votación, revestir de mayor legitimidad una eventual proclamación de la independencia.

Tras meses de preparativos en la sombra, y sin el aval del Estado, el Govern organizó el referéndum unilateral del 1 de octubre de 2017, con largas colas en los colegios y cargas policiales.

Ante la oposición frontal del Gobierno de Mariano Rajoy a sentarse a negociar con Puigdemont, el independentismo dudó sobre cuál debía ser su siguiente paso, hasta que, finalmente, el Parlament aprobó una declaración unilateral de independencia el 27 de octubre, contestada con la suspensión de la autonomía a través del artículo 155 de la Constitución.

Un experimento electoral que no se ha repetido

Tras aquel tormentoso octubre, la división interna en el independentismo se agravó y, pese a que Puigdemont sugirió a ERC repetir la fórmula unitaria, en las elecciones del 21 de diciembre de 2017 Junts y ERC presentaron listas separadas.

Ambos partidos gobernaron juntos entre 2018 y 2021, bajo la presidencia de Quim Torra, y renovaron luego la coalición de gobierno, esta vez encabezado por Pere Aragonès, pero en octubre de 2022 la formación que lidera Puigdemont abandonó el ejecutivo y certificó la ruptura de la unidad independentista.