Jose Oliva | Sitges (Barcelona) (EFE).- La argentina Laura Casabé ha presentado su última película, ‘La virgen de la tosquera’. Es la primera adaptación al cine de la obra literaria de Mariana Enríquez, en la sección competitiva del Festival de Cine Fantástico de Sitges, en la que también se ha proyectado el ‘body horror’ ‘Together’, de Michael Shanks.
Como ávida lectora, Casabé leyó los relatos de Enríquez allá por 2016. Inmediatamente imaginó varias películas, pero se quedó impresionada con dos, ‘La virgen de la tosquera’ y ‘El carrito’. «Dos cuentos muy pop, muy cinematográficos», ha remarcado la cineasta argentina este viernes en Sitges.
Tras proponer a la escritora la idea de una película, rápidamente se entusiasmó y acompañó el proyecto incluso hasta el montaje. Hizo propuestas, pero «siempre entendió que ya no eran sus cuentos. Se trataba de una película y además le encantó que la interpretaran actores del conurbano bonaerense».
Al ser unos cuentos cortos, el equipo se tuvo que tomar algunas licencias: «Establecimos un código para conectar lo sobrenatural que traía ‘El carrito’ con lo que sucede en la tosquera (vecindario de Santa Rosa, en Buenos Aires). El resultado ha sido una especie de Carrie del conurbano», remarca Casabé.

Un poder sobrenatural violento
Como en ‘Carrie’, la protagonista es una adolescente que recién descubre la sexualidad. Ella desata un poder sobrenatural violento como salida a su situación personal. Esto bebe del «sincretismo territorial de magia pagana que hay en ese espacio. Termina en esos personajes de las brujas de barrio, como la abuela de la joven».
Confiesa Casabé que el filme surge de «la necesidad de imprimir una mirada personal sobre esa literatura». También de hacer «una película generacional, de cuando nosotros eramos adolescentes en 2001».
‘La virgen de la tosquera’, continúa la directora, habla también de «los bordes de Buenos Aires, el conurbano. Por eso era importante que intervinieran actores con menos bagaje, que salieran de escuelas de teatro fuera del puente de Avellaneda, chicos que hayan cogido un tren».
En un cásting que duró varios meses, la producción «buscaba más a los personajes que a los actores. Por ello fue necesario hacer muchos ensayos para poder conseguir la sinergia de un grupo de amigos».
Siendo fieles a ‘El carrito’, que presenta la crisis económica y la inestabilidad como una maldición, la película fue rodada en Argentina. Esto ocurrió durante la transición del gobierno saliente y el de Milei, con una inflación muy grande.
A pesar de las dificultades, el proyecto salió adelante, «sin bajar el nivel», gracias, sobre todo, a la coproducción española, argentina y mexicana.

Fotograma de la película ‘Together’ con los dos protagonistas. (cedida por el Festival de Cine de Sitges)
Leve dosis de ‘gore’ con ‘Together’
En esta segunda jornada no podía faltar una pequeña dosis de ‘gore’ con el filme de terror ‘Together’. Es la ópera prima del cineasta norteamericano Michael Shanks, que aborda en su cinta el tema del compromiso en las parejas. «Subyace la idea de que si quieres comprometerte completamente con tu pareja tienes que dejar una parte de ti mismo, de tu individualidad».
Shanks, que proviene del mundo de los efectos especiales, ha explicado que con esta «combinación de comedia romántica y body horror» quería hacer «un tipo de película que no había visto antes.
Ha revelado que sus referentes se encuentran en el cine de los años 80, con «clásicos como ‘Re-animator’ y ‘From Beyond’, de Stuart Gordon; ‘La Cosa’, de John Carpenter; ‘Society’ de Brian Yuzna, y todo el cine de David Cronenberg. Sin embargo, para su historia, ha recurrido a «un body horror más pegajoso».
Por una cuestión de presupuesto, Shanks redujo los efectos especiales a un par de escenas. Para el resto utilizó marionetas.
Para el director norteamericano, habría sido muy fácil relacionar ese ‘body horror’ con una mala relación de pareja. Pero con la idea de fusionar los dos cuerpos introdujo esa imagen de que uno de los amantes infectaba al otro.
El humor, añade, era también un elemento necesario en una historia que rayaba lo absurdo.
Protagonizada por Dave Franco y Alison Brie, Shanks cree que la película no se habría podido rodar sin ellos. Son pareja en la vida real. «Con un presupuesto bajo, teníamos que rodar en 21 días. Para ello era importante que ambos personajes tuvieran esa química de antemano, tanto física como emocional».
Para sus futuros proyectos, a Shanks le gustaría seguir haciendo películas de género. De hecho, ya está planeando su segundo filme, que «será de ciencia ficción, con elementos de terror y algún par de sustos», ha avanzado.