El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante una de las reuniones semanales del Govern de 2025. EFE/Alejandro Garcia

Illa encara 2026 con deberes en financiación tras consolidar la relación con sus socios

Martí Puig i Leonardi |

Barcelona (EFE).- Los socios de investidura han ofrecido estabilidad al Govern de Salvador Illa en 2025 con la aprobación de suplementos de crédito, pero el president sabe que le quedan deberes pendientes para la vuelta del parón navideño: la financiación singular y los presupuestos, dos carpetas estrechamente vinculadas.

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Si 2024 supuso un punto y aparte en la política catalana, tras década y media de ejecutivos independentistas, 2025 ha sido el año de la consolidación de una alianza de izquierdas con aromas de tripartito, con el PSC en el ejecutivo y ERC y Comuns como socios prioritarios en la oposición.

Illa ha pronosticado que 2026 será «un punto de inflexión» para Cataluña, pero su agenda legislativa está condicionada a lo que suceda en Madrid.

Financiación singular, la llave de la legislatura

La ERC de Oriol Junqueras rechazó, tras su descarnado proceso interno de primarias, sentarse siquiera a negociar los presupuestos de 2025, lo que llevó al Govern a ponerse manos a la obra para pactar con sus socios tres decretos de suplemento de crédito para añadir unos 4.000 millones de euros a las cuentas prorrogadas.

Los republicanos son conscientes de que Illa puede amarrar la legislatura si aprueba nuevas cuentas en 2026 -las que están en vigor, prorrogadas, son de 2023- y han dejado claro que antes de negociarlas deben registrarse avances en financiación singular, tras un primer paso dado ya en la Comisión Bilateral de julio, en la que se cerró un texto rebajado respecto al acuerdo de investidura.

Las turbulencias de la legislatura española han ido posponiendo el pacto sobre financiación con el Gobierno central, que ERC y Comuns daban por hecho que se formalizaría antes de acabar noviembre. Ahora sí parece todo preparado para que después de Reyes se anuncie un acuerdo que debe permitir desbloquear la negociación presupuestaria.

Illa, en una imagen de archivo en el Palau de la Generalitat. EFE/Marta Pérez

El foco puesto en la vivienda

La principal preocupación de los catalanes es el acceso a la vivienda e Illa se ha propuesto actuar en consecuencia. Lo dejó claro en mayo, en las jornadas del Cercle d’Economia: «Está en juego la cohesión social de nuestro país y no debemos tener miramientos para intervenir si el mercado no responde», dijo, al ser cuestionado por el empresariado catalán por su alianza con ERC y Comuns.

A la limitación de los precios de los alquileres vigente en Cataluña se suma el plan para añadir 50.000 pisos al parque público y la reciente regulación de los alquileres de temporada aprobada por el Parlament gracias a un inédito pacto de izquierdas que incluye a la CUP y que ha sido posible tras el cambio de posición del PSC.

Rodalies necesita mejorar

El traspaso de Rodalies es otro punto clave de los pactos de investidura y aquí sí se han dado pasos sustanciales, pese a algunos retrasos respecto al calendario previsto: sorteado de momento el rechazo de los sindicatos, en enero debe constituirse la nueva empresa mixta y transferir la R1.

Sin embargo, el deficiente servicio ferroviario promete seguir siendo un quebradero de cabeza para Illa, que se ha visto obligado a pedir perdón a los usuarios en repetidas ocasiones.

El presidente catalán, en una imagen de archivo en el Parlament. EFE/Quique García

Ampliación de El Prat, pese al rechazo de los socios

En junio, Illa pactó con Aena la ampliación del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, si bien las obras no comenzarán hasta 2030.

El anuncio no fue bien recibido por ERC y Comuns que, pese a todo, han decidido no hacer de su oposición al proyecto una línea roja. En los acuerdos de investidura los republicanos pusieron el acento en la gobernanza de la infraestructura -carpeta todavía por abrir- y Comuns evitó mencionar el tema.

Apoyo sin fisuras a Sánchez

El president ha intensificado su agenda en el exterior, con viajes a Japón y Corea del Sur, China y México, y se ha erigido en el principal apoyo institucional de Pedro Sánchez, como demuestra su visita relámpago a la Moncloa tras estallar el «caso Cerdán».

Illa augura que en 2026 la amnistía será finalmente efectiva para Oriol Junqueras, inhabilitado hasta 2031, y Carles Puigdemont, sobre quien pesa una orden de detención en España. El regreso del expresident a Cataluña no debería propiciar, sin embargo, un acercamiento a Junts, puesto que el Govern socialista quiere mantener su alianza con ERC y Comuns durante toda la legislatura.

2025 también ha sido un año de sobresaltos: el gran apagón, los escándalos que llevaron a la refundación de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA), las copiosas lluvias en diversos puntos de Cataluña o la alarma generada por la peste porcina, que coincidió con el viaje institucional a México.