Javier Díaz |
Barcelona (EFE).- El nuevo modelo de financiación reportará 4.686 millones adicionales a Cataluña en el primer año de aplicación, pero aún faltan por pactarse algunas singularidades de las que se beneficiará la comunidad, como una mayor capacidad normativa, la plena recaudación tributaria o la financiación de las competencias no homogéneas, como los Mossos d’Esquadra.
Estas son las claves del acuerdo entre Gobierno español y ERC sobre el modelo de financiación, desgranado hoy y que debe obtener aún el aval a su desarrollo normativo en el Congreso.

El principio de ordinalidad
Uno de los principales puntos de atención del nuevo sistema es el llamado principio de ordinalidad, una reclamación histórica de la Generalitat.
Tanto fuentes de la Generalitat como ERC aseguran que este nuevo modelo cumple con el principio de ordinalidad en términos de población ajustada, es decir, que garantiza que si Cataluña es anualmente la tercera comunidad en aportación a la caja común sea también la tercera autonomía que más recursos recibe.
En cambio, estas fuentes admiten que, en términos de población real, Cataluña sería la novena en recepción de recursos -ganaría una posición-, si bien resaltan que se situaría por primera vez por encima de la media desde 2009.
«La construcción del sistema tiende a la ordinalidad», ha dicho esta mañana la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Generalitat y ERC insisten en que la ordinalidad se desprende de los componentes del nuevo modelo, como son la nivelación horizontal, vertical o el fondo climático, entre otros aspectos, pero asumen que ahora habrá que ver cómo se traduce ese compromiso en las correspondientes reformas legales en el Congreso.
El mayor logro tangible para la Generalitat -y para el resto de autonomías- es disponer de más peso en la recaudación de dos grandes impuestos como el IRPF y el IVA, al pasar a disponer ahora de un 55 % y un 56,5 %, respectivamente, y también tendrá ese mismo peso en el IVA de las pymes, ya que el nuevo modelo permite recibir esa parte del IVA generado por las pequeñas y medianas empresas en Cataluña.
Más peso en IRPF e IVA, e incorporar el IVA pymes
La Generalitat ya ha dejado claro que quiere beneficiarse de las posibilidades del IVA para pymes, voluntario para las comunidades.
El Gobierno sostiene que Cataluña será una de las comunidades que más recursos logrará respecto al sistema vigente, y una de las más beneficiadas por el incremento de la cesión de tributos, por el nuevo mecanismo del IVA pymes y por el fondo climático para afrontar los desafíos de la crisis climática.
¿Qué se acordó en julio?
En el mes de julio la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, reunida en Barcelona, pactó las bases de este nuevo modelo, que dijeron que era singular para Cataluña pero al mismo tiempo extrapolable a otras comunidades.
Entonces se aseguró que la nueva financiación suponía un cambio de paradigma, puesto que la Generalitat pasaría de recibir recursos a ingresarlos.

La recaudación por la ATC, pendiente
Sin embargo, queda pendiente de desarrollo una parte relevante de lo previsto en el acuerdo entre PSC y ERC, como es el compromiso de que la Agència Tributària de Catalunya asuma la recaudación de todos los impuestos generados en Cataluña.
Tanto la Generalitat como ERC no se ponen plazos para gestar un acuerdo con el Gobierno sobre todo lo que comporta la segunda parte del modelo y se limitan a subrayar que estas carpetas pendientes seguirán abiertas hasta que se logre un acuerdo.
El reto del IRPF
El acuerdo sobre el nuevo modelo de financiación no es suficiente para que ERC se siente a negociar los presupuestos para 2026, ya que exige desbloquear el acuerdo para que Cataluña recaude la totalidad del IRPF.
Fuentes republicanas calculan que en febrero podrán reactivar en el Congreso su proposición de ley sobre la recaudación del IRPF, si bien en esta carpeta aún no hay acuerdo con un Ministerio de Hacienda que se ha centrado en definir la nueva financiación.
La recaudación por parte de la ATC es un reto mayúsculo, por su falta de medios actual.
La ATC cuenta con unas 839 personas, frente a las 3.800 que tiene la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) solo en Cataluña, por lo que ya hace unos meses el presidente catalán, Salvador Illa, retrasó la gestión íntegra del IRPF hasta 2028.
Financiación de las competencias no homogéneas
El pacto anunciado hoy no incluye tampoco la financiación de las competencias no homogéneas, como los Mossos o las competencias sobre prisiones, que se abordarán más adelante a partir de una negociación «bilateral», sostienen la Generalitat y ERC.
Tampoco se ha abordado el consorcio de inversiones, un instrumento pensado para agilizar la ejecución de inversiones previstas en Cataluña.
Actualmente, las competencias específicas de Cataluña, es decir, aquellas que no tienen otras autonomías, cuestan unos 4.000 millones, y la Generalitat aspira a obtener una mejor financiación para estos servicios; para ello se propone tener un mayor peso en el IVA en comparación con el que le ofrece el acuerdo alcanzado hoy.

Solidaridad transparente y modelo más justo
En cuanto a la solidaridad de Cataluña respecto al conjunto del Estado, Illa ha garantizado que seguirá siendo solidaria «respecto a su capacidad».
El nuevo modelo incorpora una cláusula de statu quo para garantizar que ninguna comunidad pierda recursos respecto a la actualidad.
Según la Generalitat, este nuevo modelo resulta «mucho mas justo y transparente», porque se reduce la distancia en financiación entre comunidades, si bien no ha trascendido cuál será la cuota de solidaridad de Cataluña y de las otras comunidades que mayores ingresos aportan a la caja común.
Entregas en tiempo real y gestión en red
El diseño del nuevo modelo de financiación supone que desaparecen los fondos del sistema actual y también los llamados anticipos a las comunidades.
Ahora se reformula el sistema de entregas a cuenta y se generará uno de «caja compartida» en el IRPF y otros tributos, de forma que las comunidades reciben ingresos en tiempo real.
Un modelo pendiente del aval del Congreso
Fuentes de ERC y de la Generalitat han destacado que la gestación del acuerdo ha sido fruto de meses de conversaciones con el Gobierno y que, como en toda negociación, ha habido momentos de tensión, aunque todas las partes se han felicitado por el resultado final.
Sin embargo, todos los actores del pacto se afanan a emplazar a formaciones como Junts a sumarse para hacer posible un nuevo modelo tras más de una década con el modelo caducado. EFE