Barcelona (EFE).- El historietista catalán Jordi Lafebre recupera el personaje de Eva Rojas en ‘Soy un ángel perdido’ (Norma Editorial), una segunda entrega de esta serie en la que la psiquiatra bipolar se verá envuelta en una trama policial en la que se enfrentará a un grupo de neonazis y seguirá luchando contra sus fantasmas.
Después de ‘Soy su silencio’, Lafebre quería seguir ampliando el mundo de Eva Rojas, por lo que en este cómic se entrelazan tanto una capa detectivesca como una exploración del mundo interior de la protagonista.

Imagen del álbum ‘Soy un ángel perdido’ cedida por Norma Editorial
«La enfermedad mental es uno de los temas centrales del personaje. En ‘Soy su silencio’ se daban algunas pistas, pero no había espacio para mucho más. Aquí se muestra que la madre de Eva está internada en un psiquiátrico y se plantea el factor hereditario», ha explicado en rueda de prensa el autor.
Un grupo ultra de un equipo de fútbol
Sin embargo, el inicio de la historia está en el asesinato de un neonazi, una trama que lleva a la protagonista ante el grupo ultra de un equipo de fútbol ficticio, un hilo que Lafebre ha usado para dejar su huella.

Imagen del álbum ‘Soy un ángel perdido’ cedida por Norma Editorial
«La guerra contra el fascismo no ha terminado nunca y ahora están creciendo como la espuma. No quería acabar mi carrera y no haber dicho nada sobre esto. Además, del enfado nace una energía muy creativa», ha agregado el ilustrador.
A partir de estas dos premisas, Lafebre teje una historia en la que recupera personajes como el doctor Llull, la subinspectora Merkel o el agente García, así como las tres voces que habitan en la cabeza de Eva Rojas.

Imagen del álbum ‘Soy un ángel perdido’ cedida por Norma Editorial
«La trama criminal se resuelve, porque ese es un pacto sagrado con el lector, pero la vida de Eva no, y ahí hay muchas cosas que quedan flotando y que quizá recupere en un posible tercer álbum», ha anticipado el dibujante.
La tercera entrega de la serie
Pese a que ha insistido en que esta próxima entrega no está ni siquiera planteada en su cabeza, Lafebre sí ha adelantado que seguramente la estructura sea la misma: «una trama que se abre y cierra mientras que la vida de Eva sigue, en una mezcla entre su euforia bipolar y la trama».

Jordi Lafebre posa ante un portal de un edificio de Barcelona. EFE/Marta Pérez
En cuanto al escenario de ‘Soy un ángel perdido’ (Norma Editorial), la historia transcurre en Barcelona, ciudad en la que nació el autor en 1979, un espacio que incluye la obra en la «tradición literaria de Manuel Vázquez Montalbán o Eduardo Mendoza».
«Si yo puedo hacer un thriller, tiene que ser en mi ciudad», reflexiona el historietista, quien comenta que tiene «muchos recuerdos de muchas esquinas».
El ‘subsuelo’ creativo de Barcelona
«Es honesto que hable de ella porque es donde está mi subsuelo creativo. Además, coincide que Barcelona es una ciudad sexy para mucha gente de fuera. La historia la enmarco sentimentalmente en la Barcelona en la que he crecido y, argumentalmente, en la ciudad más posmoderna que un turista puede visitar», sigue Lafebre.

Pese a la localización, el álbum retrata una ciudad genérica, una decisión tomada a propósito por el autor, quien, siguiendo un consejo de un profesor de pintura de la Facultad de Bellas Artes, ha tratado de «no caer en lo anecdótico».
Una ciudad genérica sin lugares concretos
«Me quiero centrar en el personaje de Eva, que es lo que hace avanzar el libro como Dios manda. No quiero caer en la política local, ni en hablar de edificios ni bares concretos», ha desgranado el autor que, por ejemplo, ha inventado un equipo de fútbol en lugar de tomar cualquiera de los muchos del mapa de Barcelona.
‘Soy un ángel perdido’, editado por Norma, se podrá adquirir a partir de mañana viernes tanto en castellano como en catalán. EFE










